Ígor Renato Ulises López Vázquez carga en la maleta algo más que los años de trabajo acumulados en Estados Unidos: lleva consigo la idea firme de regresar algún día al país para vivir en calma.

Ese anhelo, que por mucho tiempo pareció lejano, hoy comienza a tomar forma entre las montañas, en el distrito de Jujutla, Ahuachapán Sur, donde construye su futuro hogar para cuando se retire en el país norteamericano.

Para lograrlo, López ha adoptado una dinámica de vida que refleja su compromiso con el proyecto: alterna su estancia entre Estados Unidos y El Salvador un mes en cada país. Durante su tiempo en el territorio salvadoreño supervisa cada avance de la obra, y aseguró que es el lugar donde espera establecerse definitivamente en el futuro.

La decisión no fue inmediata. Durante años, cada visita a El Salvador era breve, marcada por la nostalgia y el temor.

«Lo más que podía quedarme eran 15 días», dijo López, y recordó que se regresaba a Estados Unidos con la sensación de que las condiciones de inseguridad no le permitirían concretar su sueño.

«Me llevó a invertir en El Salvador la seguridad. Antes los amigos me decían que no invirtiera, pero con el presidente [Nayib] Bukele a mí me surgieron las ganas. En una estancia en Chile hubo un lugar que me gustó y me inspiró a buscar un espacio entre montañas, y Jujutla me gustó. Estoy construyendo una residencia para descansar y también pienso en que los turistas lo puedan visitar. Tengo muchos proyectos de inversión en el país», expresó.

UN SUEÑO HECHO REALIDAD

Las mejoras en la seguridad del país le devolvieron la confianza, entonces lo que había sido una ilusión empezó a transformarse en un proyecto. Eligió un entorno natural, rodeado de montañas y acompañado por el sonido constante de las aves.

Asimismo, la apuesta de López va más allá de lo personal. En el mismo terreno donde construye su residencia, impulsa también el proyecto turístico Amate Vos, un concepto inspirado en la necesidad de que las personas cuenten con un lugar propio, conectado con la naturaleza, donde se desconecten del ritmo cotidiano y encuentren descanso en un ambiente acogedor.

El proyecto incluye cabañas tipo domo suspendido, diseñadas para ofrecer una experiencia distinta en la zona occidental del país. Esta idea nació también de su propio anhelo: su sueño era tener una vivienda donde descansar confortablemente en la tierra que lo vio nacer y ahora busca ofrecer a los turistas una experiencia similar durante su estadía.

Amate Vos comienza a posicionarse como un nuevo atractivo en la Ruta de las Flores. Turistas que recorren Apaneca, Ataco o Juayúa encuentran en este sitio hospedaje desde donde se pueden desplazar hacia otros rincones del circuito turístico.

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