Mi viaje por el oriente del país comenzó con el calor característico de San Miguel centro, una ciudad que te recibe con una energía que se siente en cada esquina. Lo primero que hice fue sumergirme en su corazón gastronómico, porque uno no puede decir que estuvo en la «Perla de Oriente» sin probar sus tesoros culinarios.

Me dejé guiar por el aroma de la masa de maíz y terminé frente a un plato de pupusas migueleñas en Pupusería el Portal. Aquí ofrecen este platillo típico con un estilo autentico y atrevido. Curtido acompañado con salsa negra y salsa dulce. Abre de 11 de la mañana a 9 de la noche, de lunes a domingo. Lo puedes contactar al 2402-1253.

Algo que también llamó mi atención fue su increíble forma de preparación que no es la tradicional, sino que es una tortilla delgada y pequeña hecha con una máquina improvisada de madera. A esta se le coloca el relleno encima y se tapa con otra tortilla similar. El resultado, una exquisitez. Si deseas probarlas o visitar esta pupusería con más de 43 años de fundación, puedes escribirles al 6002-1653 y pedir más información.

Pero el verdadero descubrimiento fue el relleno de pescado con masa. Me explicaron que es un tesoro de la cuaresma oriental que data de siglos atrás. A diferencia de los envueltos en huevo que se ven en otros lados, aquí el pescado seco se envuelve en una masa de maíz sazonada con comino, achiote y pimienta, creando una torta consistente que se sirve en sopas o salsas caseras.

Para suprimir el calor de la zona, visité la Refresquería Rosita en el Barrio La Merced para probar el famoso Cocomalth, una bebida con más de 60 años de tradición, preparada con leche fresca, canela, banano y hojuelas de maíz, servida en un auténtico huacal de morro. Es, literalmente, beberse la identidad de San Miguel.

El lugar también ofrece diversidad de bebidas como la horchata con leche, carao con leche, bebida frescaven, tiste con leche, entre otros.

Llegando la hora de almuerzo una parada obligatoria para mí fue la visita a Asados del Campo, un lugar fundado en 2014 por una pareja de esposos que tenían el sueño de compartir la cocina tradicional de sus padres.

Este restaurante te ofrece su especialidad: el espetón, una carne de res, o cerdo, asada en varilla, al calor de la leña y el carbón, acompañada de arroz negrito y cuajada artesanal. También tienen diversidad de platillos como costillas, chorizos, sopa de gallinas, mariscos entre otros. Además de exquisitos desayunos y postres. Abre de lunes a domingo, desde las 6 de la mañana, hasta las 10 de la noche. Si deseas más información puedes escribirles al 7880-5137.

Si buscan algo más internacional, pero con alma local, Torolomo ofrece hamburguesas con mezclas gaucho-americanas, mientras que Tartaleta Bistró es el punto ideal para los que disfrutan de la pastelería fina y un buen café. Al primero lo contactas al 7904- 1037 mientras que al segundo le puedes llamar al 2660-8999.

En cuanto al hospedaje, me di cuenta de que hay opciones para cada necesidad. El Hotel Villa San Miguel, ubicado estratégicamente en la Avenida Roosevelt, es ideal por su cercanía al centro y su discreción. Puedes contactarlos al teléfono 2669-6969. Por otro lado, el Hotel Trópico Inn es todo un referente de prestigio con décadas de historia, perfecto para quienes buscan una experiencia más corporativa o de alto nivel, con la ventaja de estar rodeado de la vida nocturna y comercial de la zona. Reserva llamando al 2682-1000.

Buscando un respiro natural sin salir de la ciudad, visité el Parque Recreativo Altos de la Cueva. Es un pulmón de 27 manzanas donde me relajé escuchando el agua de los nacimientos que abastecen sus piscinas. El precio de entrada para nacionales es de $1.50 y extranjeros $3.00. Está abierto de lunes a domingo de 8:00 a.m. a 4:00 p.m.

Finalmente, mi recorrido me llevó hacia la costa, atraído por el ambicioso proyecto Surf City 2. La nueva carretera de 13 kilómetros es un espectáculo visual que conecta playas vírgenes como El Cuco, Las Flores y la famosa Punta Mango. Esta zona es una Reserva Mundial de Surf y se nota en la calidad de sus olas.

Para tomar un descanso decidí alojarme en Hotel Los Mangos, que ofrece una vista impresionante. Tienen 11 habitaciones disponibles para alojamientos con y sin vista al mar, con precios que van desde $115. Además de la opción de «daypass» por $25, consumibles en el área de su restaurante. Asimismo, por un costo adicional ofrecen paseos en lancha, masajes y alquiler de tablas de surf. Para reservar puedes comunicarte al 7737-1940.

Otra opción en la zona es el Hotel de Sol a Sol, un rincón moderno frente al mar con atardeceres que parecen pinturas. Cuenta con siete habitaciones, área de restaurante y bar. Si quieres más información puedes escribir al 7989-0949.

Para los más activos, en Playa Punta Mango encontré la Academia El Floral, fundada por la esgrimista Fátima Tobar. Es fascinante ver cómo combinan el surf con disciplinas como la esgrima y el yoga, elevando el turismo deportivo en la región.

Sin duda, San Miguel ha dejado de ser solo una parada de paso para convertirse en un destino completo donde la tradición y la modernidad costera conviven perfectamente.

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