Luego que el gobierno del presidente, Nayib Bukele, anunciara el lanzamiento del programa Proceso Formativo, implementado por la Dirección de Integración en todos los centros educativos del país, el presidente ad-honorem de dicha institución, Alejandro Gutman, se ha dado la tarea de reunirse con directores de institutos nacionales y complejos educativos para la implementación y desarrollo de este programa.
«Estamos construyendo el futuro de esta generación y de muchos que aún no han nacido», destaca Gutman. Añade que hay que escarbar muy profundo, hasta que los dedos sangren; hay que llegar al corazón de las comunidades y activarlas para que los jóvenes puedan ser parte del «florecimiento salvadoreño».
Durante el fin de semana el funcionario se reunió en San Miguel con 200 directores de institutos educativos para explicar en qué consiste el Proceso Formativo y cómo los estudiantes tendrán las facilidades para integrarse al programa.
Luego, partió hacia el Golfo de Fonseca, en La Unión, y se embarcó para visitar las islas Meanguera del Golfo y Zacatillo, donde realizó una segunda jornada con autoridades educativas del departamento de La Unión.
«Estoy muy feliz y no sólo por la belleza, de lo poco que he conocido la isla, sino también por haberme encontrado con unos chicos maravillosos que justifican cualquier tipo de lucha», dijo el funcionario ad honorem.
Gutman explicó a los ciudadanos que los bachilleres que cumplan con el programa Proceso Formativo, desarrollado por la Dirección de Integración, tendrán las oportunidades para cursar carreras académicas, técnicas o cursos vocacionales que les permitan gozar de un mejor futuro.
Santiago Villalobos, padre de familia, de 61 años, residente en la isla de Meanguera del Golfo, logró cursar hasta 2º grado, debido a la situación económica de su familia, ahora espera que sus hijos estudien y logren culminar una carrera universitaria.
«Cómo no hubiese querido estas oportunidades para seguir, estudiar más; mis padres no me pudieron dar estudio y solamente trabajé y trabajé y a la fecha sigo trabajando», comenta.
«Aquí en la Isla de Meanguera hay muchos chicos con bastante necesidad de seguir estudiando en una universidad, cosa que a nosotros a los pobladores de Meanguera se nos dificulta bastante», dijo Santiago.
José Raúl Cortez, es docente del Complejo Educativo Meanguera del Golfo, afirma que antes de la implementación del programa eran pocos los jóvenes que tenían la probabilidad de poder asistir a una universidad.
«No tienen los recursos, ni las modalidades para seguir, así que unos se dedican a la pesca, unos a la agricultura; pero con esta oportunidad que se les está dando a los jóvenes están más motivados para seguir hacia adelante», mencionó el profesor Cortez.







