El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, defendió este miércoles con firmeza la actuación de su Ejecutivo ante las devastadoras inundaciones de finales de octubre, y acusó a la oposición de «polarizar con esta tragedia» y «alimentar la desconfianza en las instituciones».
La pregunta «es si el Gobierno de España cumplió con estas responsabilidades y la respuesta es que sí, que sí lo hizo, lo hizo desde el primer momento, lo sigue haciendo y lo va a seguir haciendo todo el tiempo que sea necesario», declaró el dirigente socialista ante el Congreso de los Diputados.
El Ejecutivo hizo «lo que tenía que hacer» ante esta catástrofe, que dejó al menos 230 muertos, la casi totalidad en la región de Valencia, prosiguió Sánchez, quien acusó a la oposición de «polarizar con esta tragedia, instigar al desánimo y alimentar la desconfianza en las instituciones»
El Gobierno regional de Valencia, dirigido por el conservador Partido Popular (PP), el principal de oposición a nivel nacional, y Madrid se cruzan críticas por los fallos en la gestión de las riadas del 29 de octubre.
En España, país muy descentralizado, las competencias en la gestión de catástrofes corresponden a las administraciones regionales, pero el Gobierno central puede poner medios e incluso asumir la gestión en un caso extremo.







