Hace 32 años, un 3 de junio, se establecieron relaciones diplomáticas entre la Federación de Rusia y El Salvador. Actualmente hay una embajada en Moscú, cuyo titular es Yuri Pavel Santacruz, mientras que Alexánder Iliúkhin funge como jefe de la misión diplomática rusa en el país, circunscrita a la Embajada de Rusia en Nicaragua, cuyo embajador es Alexánder Khokhólikov.
Han sido tres décadas de relaciones basadas en la equidad y el respeto mutuo, con fructíferos intercambios de visitas de actores políticos, artísticos, económicos y científicos. En la actualidad hay más de 100 becarios salvadoreños estudiando en las universidades rusas, incluyendo becarios de la Academia de la Policía Nacional Civil, en diferentes especialidades.
Hay un creciente interés de El Salvador en la cooperación científica y tecnológica con la Federación de Rusia. En marzo pasado viajaron a Sochi, Rusia, comisionados por el rector de la Universidad de El Salvador, Juan Rosa Quintanilla, el vicerrector administrativo, Róger Armando Arias Alvarado, y el presidente de la Asamblea General Universitaria, Carlos Villalta, como invitados al Foro Atomexpo, uno de los mayores eventos internacionales en el ámbito de la energía nuclear que se celebra bianualmente en Rusia. Dentro de este contexto de intercambios se ha realizado la asistencia del vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, al XXVII Foro Económico Internacional, celebrado a principios de junio en San Petersburgo, con el objetivo de reforzar los lazos comerciales entre ambas naciones, sobre todo con empresas enfocadas en la innovación, así como para promover el crecimiento productivo en diferentes áreas, como turismo, industria, comercio, electricidad, ciencia y tecnología.
Se espera que Rusia abra en el país una embajada, y que en el transcurso del quinquenio se concrete la visita del presidente Nayib Bukele a Rusia, o la visita del presidente Vladímir Putin a El Salvador, posibilidades abordadas por el vicepresidente Ulloa con el canciller Serguéi Lavrov. Entre los temas abordados están el gran potencial que representan en el futuro de la economía mundial las monedas digitales, entre ellas, el bitcóin, moneda oficial de El Salvador, y el acercamiento a los países miembros del Brics (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica) y a su Nuevo Banco de Desarrollo (NBD), con el objetivo de diversificar la deuda externa de El Salvador y de presentar el portafolio de proyectos económicos salvadoreños cuando el NBD abra las opciones de inversión y cooperación. Tanto Rusia como China son una contraparte muy importante con el grupo de los Brics, con los cuales existen en la actualidad excelentes relaciones de cooperación y desarrollo.
Con respecto al conflicto ruso-ucraniano, El Salvador ha mantenido una «neutralidad activa», tomando como experiencia el conflicto fraticida que se vivió en El Salvador, que envolvió al país en los intereses geopolíticos de las superpotencias mundiales. El presidente Bukele lo expresó claramente en su última entrevista con el presentador estadounidense Tucker Carlson, al afirmar que las sanciones de Estados Unidos y de la Unión Europea a Rusia no iban a tener ningún resultado, porque Rusia es una superpotencia que ha sido creada, estructurada, financiada con recursos propios, tienen recursos naturales vastos, así como suficientes recursos humanos.
No hay duda de que el mercado ruso es sensible a productos salvadoreños como café, azúcar, cacao, y también al turismo. Rusia ofrece una variedad de productos de exportación como fertilizantes nitrogenados, lingotes de hierro, malta. Aunque no en grandes dimensiones, el intercambio comercial está creciendo a la par del fortalecimiento de los lazos diplomáticos del Gobierno del presidente Nayib Bukele, lo cual solo redunda en beneficio de ambas naciones hermanas.




