San Miguel se mantiene invicto y como flamante líder de la Liga Nacional de Fútbol (LNF), Copa Chocovitos, pero estuvo a punto de atorarse ante un Cabañas que les jugó de tú a tú y estuvo apunto de «embarrar» los números de los garroberos, que apenas celebraron un gol.
Los migueleños pudieron abrir la lata en los primeros cinco minutos. En el 4′, José Hernández mandó un zurdazo a la base del poste derecho y el balón quedó servido para Jasson Ayala, pero le pegó «horrible» y desperdició la chance.
Los fallos pasaron factura desde lo anímico, ya que los migueleños cayeron en nerviosismo, fallaron en demasía en el traslado de balón y despertaron la ira del técnico Santos Rivera, que en adelante no les perdonó fallo sin reclamo.

Sobre el césped, Cabañas, también hizo lo propio ya que debatió el segundo balón, ganó los duelos en ese apartado y comenzó a equilibrar las acciones y buscar ofender desde el tiro de larga distancia. Probó bajo esa fórmula en varias ocasiones, pero tampoco tuvo fortuna y entre el desgano de uno y el poco pegue de los visitantes, el juego cerró la primera función con el marcador inmaculado.
La pizarra en blanco no le gustó para nada a Santos Rivera, pero más que eso la dinámica de juego de sus pupilos que no dudó en reprochar y hacer las correcciones desde la vuelta a las acciones.

El llamado de atención y los movimientos, permitieron a San Miguel llevar la iniciativa y con ello consiguieron hilvanar llegadas a gol, pero se esfumaron, una de ellas al 61′, en la testa de Diego Martínez.
Los garroberos, sin embargo, debieron esperar hasta el 67′, para sacar oro líquido a su ligero dominio. Fue derribado Salvador Vásquez en el área y Jasson Ayala facturó desde los 12 pasos para el 1-0.
El tanto picó a los alfareros que se volcaron en ataque y hubo tramos en los que pusieron contra las cuerdas al líder que acabó matando y pidiendo tiempo.







