Representantes de los sectores productivos, social y diplomático, se manifestaron ante la partida de Ricardo Poma (1946-2025), uno de los máximos exponentes del ámbito empresarial y la filantropía de El Salvador y la región.
El empresario y filántropo Ricardo Poma fue el responsable del éxito de Grupo Poma, un conglomerado de origen familiar que opera en 10 países de Latinoamérica y Norteamérica con presencia en sectores como: automóviles (Excel), bienes raíces (Grupo Roble), hotelería (Real Hotels & Resorts), finanzas (Autofácil) e industria (Solaire).
Para el presidente de la Junta Directiva de Inversiones Bolívar, Diego de Sola, Ricardo Poma fue un «ejemplo de visión, audacia y compromiso con la sociedad», debido a su compromiso con el desarrollo empresarial y la sociedad salvadoreña.

«Quiero tomar esta oportunidad para rendir homenaje a nuestro colega, amigo y referente, Ricardo Poma, que nos ha dejado un tremendo ejemplo de visión, audacia y compromiso con nuestra sociedad. No me cabe duda de que su ejemplo nos seguirá inspirando para hacer más y mejores cosas», añadió.
Carlos Guerrero, gerente de Inmuebles S.A. de C.V., quien trabajó de la mano con Poma en el Asocio para el Crecimiento, lo recuerda como alguien que colocó a la persona en el centro de todo su quehacer empresarial, así como su disciplina y tenacidad.
«El Salvador ha perdido un gran hijo, porque no solo era un gran empresario, sino un gran ser humano como padre, amigo y como filántropo fue un hombre que dedicó toda su vida a El Salvador y a generar fuentes de empleo; siempre con una proyección social importante. Se convierte en un referente e inspiración para todos los empresarios», aseguró Guerrero.
Por su parte, Rafael Escalón, director ejecutivo de Construcciones Nabla, afirmó que tuvo el privilegio de conocer personalmente, como cliente en el sector construcción con Grupo Roble, el brazo inmobiliario de Grupo Poma y como colega en la universidad de Harvard a Ricardo Poma.
Asimismo, señaló que «fue una persona admirable, con un sentido humano profundo» y que en sus últimos encuentros le trasladó que administrada en todo su esfuerzo y tiempo a la filantropía en tema de sus fundaciones en cómo ayudar a través de la educación y otros pilares importantes para el desarrollo social del país.
«Empresarialmente, un genio, un hombre con una visión extraordinaria, trabajador y un ejemplo para la sociedad. Don Ricardo para mí fue un ejemplo de visión de cultura, educación y de ética al hacer negocios», sostuvo Escalón.
Hasta la tarde de ayer, diversas entidades se pronunciaron ante la partida del empresario entre ellas la Embajada de los Estados Unidos en El Salvador, la cual lo calificó como un líder visionario que dedicó su vida a generar oportunidades, impulsar la educación y el desarrollo de El Salvador.
«Su legado seguirá inspirando a quienes creen en un futuro próspero. Para Estados Unidos fue un honor haber colaborado estrechamente con él en la mejora de la educación y en la creación de oportunidades para cientos de jóvenes salvadoreños a través de nuestras alianzas con la Fundación Poma», comunicó la sede diplomática.







