La Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA) fue dejada «en quiebra técnica» por las dos administraciones del FMLN. Los gobiernos de ARENA, por su parte, la utilizaron para impulsar proyectos que más tarde solo sirvieron para enriquecer los bolsillos de sus presidentes. La «quiebra técnica» y la corrupción produjeron que los salvadoreños, especialmente los residentes en el Gran San Salvador, recibieran un suministro de agua en sus hogares con cuentagotas.
«Es una realidad que en los últimos cinco años ha habido pérdidas. Los ingresos no cubren todos los costos operativos de la institución y, por lo tanto, tenemos año con año déficit millonario», denunciaba en abril de 2018 el entonces nuevo presidente de la ANDA, Felipe Rivas.
Rivas llegó para reemplazar a Marco Antonio Fortín, quien el 4 de enero de 2010 fue juramentado por el entonces presidente efemelenista Mauricio Funes para asumir la presidencia de la ANDA, cargo en el que fue ratificado en junio de 2014 por la administración entrante de Salvador Sánchez Cerén, que lo cesó el último día de marzo de 2018.

Fortín fue el presidente de la ANDA por más de ocho de los 10 años que duraron las dos administraciones efemelenistas. Para entonces, la institución recibió créditos orientados a revitalizar la planta potabilizadora Las Pavas, en San Pablo Tacachico, La Libertad, y con ello mejorar el suministro de agua en el Gran San Salvador.
Funes y Sánchez Cerén actualmente son prófugos de la justicia, que los investiga por casos de corrupción. Los dos exjefes de Estado se encuentran radicados en Nicaragua, donde han recibido la nacionalidad para evitar la extradición.
La Asamblea Legislativa aprobó $76.7 millones, provenientes de empréstitos internacionales para que la ANDA ejecutara trabajos de rehabilitación en la planta potabilizadora.
Fortín, que acudió al pleno a presenciar el debate y la aprobación de los préstamos, decía que los trabajos permitirían garantizar el suministro del agua para los próximos 25 años.
La planta, sin embargo, no recibió la millonaria inversión para su mejoramiento del servicio; por el contrario, provocó, a principios de 2020 y en medio de la pandemia por la COVID-19, un desabastecimiento del recurso hídrico en los hogares del Gran San Salvador.
La gestión de Fortín estuvo plagada de quejas y críticas derivadas por el desabastecimiento, así como por los cobros excesivos en el pago de las facturas por el suministro domiciliar, ya que las familias de escasos recursos fueron las más afectadas.
Rivas aseguró que encontró un déficit de $19 millones en la autónoma, heredados de la administración de su antecesor.
Cuando Fréderick Benítez asumió la presidencia de la ANDA, también señaló a Fortín por actos que lindan con el cometimiento de ilícitos
Benítez habló en ese entonces de tres actos de corrupción relacionados con apropiación indebida de un sistema de agua potable de ANDA por parte de personas, pagos indebidos a proyectos licitados pero que no se ejecutaron y de un caso en el que un tribunal resolvió que la autónoma tenía que pagar.

El ahora expresidente de la ANDA aseguró que esos casos fueron descubiertos en una auditoría a la gestión de Fortín, y que esto sería remitido a la Fiscalía para su posterior investigación y así deducir responsabilidades.
Fortín también fue señalado en 2016 de favorecer a una reconocida familia, a la que le entregaría de manera exclusiva un caudal y el abastecimiento de agua en la construcción de una residencial al norte de San Salvador.
El convenio suscrito por Fortín y la familia permitía la perforación de ocho pozos y abastecer del recurso hídrico a las nuevas viviendas. Las organizaciones ambientalistas pidieron a la Fiscalía indagar el acuerdo por favorecer intereses empresariales y mercantilistas.
Funes también habló, en el marco de las investigaciones en su contra por casos de corrupción, que Fortín incidiría con su hermana, la exjueza Rosa María Fortín, para tener una resolución judicial a su favor.
«Con Marco Fortín ya construimos una estrategia. La Rosa María va a hablar esta semana que viene con la Romagoza […], que me diga así claramente con cuánto se da por satisfecha […]. Yo voy a llevar mi caso fundamentado como para que ella no tenga que decir: “P***, cómo voy a sobreseerlo si no me ha traído ni m*****», se oye decir a Funes en un audio divulgado en las redes sociales. Fortín también estuvo en el ojo del huracán al conocerse que reclamaba una indemnización de $60,000 por dejar la presidencia de la ANDA.







