Mientras decenas de universitarios en Estados Unidos no tienen más alternativa que vivir dentro de sus vehículos porque no cuentan con los fondos para pagar un alojamiento, el presidente Joe Biden anunció el miércoles que el Gobierno federal únicamente pagará $10,000 de préstamos estudiantiles a aquellos que ganen menos de $125,000 al año y $20,000 a los amparados en el programa de becas federales Pell.
El plazo para la extensión de la deuda estaba planificado para el 31 de agosto y el presidente Biden no especificó cuándo entrará en vigencia la nueva medida. El Departamento de Educación de Estados Unidos indicó que la deuda ronda los $1.6 millones en todo el territorio.
Los estudiantes que podrían ser beneficiados con la absorción de $10,000 deben ganar menos de $125,000 al año si son solteros, pero si están casados, la suma debe ser de $250,000 anuales. A diferencia de los préstamos estudiantiles, los universitarios con beca Pell normalmente no tienen que cancelar de nuevo esta contribución financiera y a los que el Gobierno cubrirá con $20,000.
Aproximadamente 45 millones de estudiantes se podrían beneficiar dentro de una semana si el presidente Biden prolonga la moratoria para los pagos de los préstamos estudiantiles, la cual inició en marzo de 2020 ante el surgimiento de la pandemia. En medio de la inflación, las autoridades discuten si es conveniente pagar los $10,000 a cada estudiante, como el demócrata prometió en campaña o si esto complicaría la situación financiera en el país.
Un 25% informó que incluso antes de la pausa en los pagos, ya hacían recortes en su presupuesto familiar como en la canasta básica, la atención sanitaria o el alquiler de vivienda.
El estudio reveló que el 80 % de los encuestados tenía una deuda de más de $10,000. Un 33 % indicó que la falta de fondos les ha impedido comprar una casa y un 60 % dijo que había afectado su capacidad de ahorro para el futuro.
A tres meses de las elecciones de medio término en Estados Unidos, cualquier valoración repercutirá en el ámbito político, pues el 41 % de los participantes manifestó que si el presidente perdonara $10,000 de la deuda, votaría por los demócratas, pero si el total se elevaba a los $50,000 el apoyo para el partido subió al 57 % de los encuestados.
«Los padres se están rompiendo la espalda para llegar a fin de mes incluso sin el estrés añadido de pagar decenas de miles de dólares de préstamos estudiantiles», comentó la directora de ParentsTogether Action, Ailen Arreaza.

«Lo último que necesitan los padres que luchan por mantener a sus hijos en este momento es otro proyecto de ley. Eliminar la pausa de los préstamos estudiantiles sería catastrófico para millones de familias estadounidenses, y ya es hora de que el presidente Biden la prorrogue y cumpla su promesa de cancelar la deuda estudiantil», agregó.
El 16 de agosto, el Departamento de Educación de EE.UU. anunció que cancelará $3.900 millones en deuda de préstamos estudiantiles para 208,000 estudiantes que asistieron al Instituto Técnico ITT, de gestión privada con financiación federal, que cerró por no cumplir normas de acreditación.
Las autoridades completarán el monto de los estudiantes que asistieron desde el 1º de enero de 2005, hasta septiembre de 2016 cuando la universidad cerró sus puertas por completo.








