Cabañas calló el grito triunfal de La Libertad. Los toros aprovecharon su localía para arrugar una página de nueve victorias al hilo que traían los porteños y que esperaban incrementar en suelo sensuntepecano.
La idea de los pupilos de Lázaro Gutiérrez era gritar un nuevo triunfo, pero su fútbol fue esclavizado por Cabañas que no solo ha hecho un fortín de su casa, sino que se está volviendo mata gigante.
Los toros que recién acabaron con el último invicto en la LNF al derrotar a San Salvador, también le pegaron este jueves a La Libertad 2-1 y eso le permitió acumular ya 29 unidades.
Fue el colombiano Allan Berrio de penalti quien activó el festejo de la hinchada de Cabañas que copó el Polideportivo Sensuntepeque. La anotación del cafetero prevaleció hasta el primer tiempo ya que se malograron ocasiones de gol en ambas porterías.
A la vuelta de las duchas Cabañas se volcó en su fan por sentenciar el encuentro de primas a primera y el empuje surtió efecto en los botines de Sebastián Zavala que aprovechó un trazo largo para sacar un globito y vencer al meta visitante para el 2-0.
La Libertad, sin embargo, no tiró la toalla y al final desde el manchón del penalti consiguió el descuento que solo alcanza para las estadísticas. En la primera vuelta habían empatado 2-2.







