Los sindicatos luchan por mantener la movilización contra la reforma de pensiones propuesta por el presidente francés Emmanuel Macron. Los líderes anunciaron ayer que están decididos a continuar con las marchas el sábado y amenazaron con «huelgas más duras».
«Hacemos el llamado a manifestar masivamente el sábado», aseguró el líder de la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT), Laurent Berger, para quien el gobierno cometería una «locura democrática» si no escucha el rechazo mayoritario a la iniciativa que busca al retraso de la edad de jubilación de 62 a 64 años para 2030 y al aumento para 2027 de 42 a 43 años del tiempo de cotización necesario para cobrar una pensión completa.
El líder de la Confederación General del Trabajo (CGT), Philippe Martínez, pidió huelgas «más duras, más numerosas, más masivas e indefinidas». «Si el Gobierno sigue sin escuchar, tendremos que pasar al siguiente nivel», advirtió.
Una visión compartida por manifestantes. «Si queremos que el Gobierno ceda, la única manera es bloquear el país, el transporte, la energía, la juventud», dijo Arnaud Rougier, de 55 años, en Toulouse (sur).
Unas 757,000 personas, según el ministerio del Interior, y «casi 2 millones», de acuerdo con el sindicato de la CGT, se manifestaron en Francia para aumentar la presión sobre el Parlamento, que tiene de plazo hasta marzo para pronunciarse sobre la reforma.
Pero, pese al repudio, el Gobierno mantiene su plan, que busca a su juicio evitar un déficit de unos $14,600 millones en la caja de las pensiones para 2030 y acercarse la edad de jubilación a la de otros países europeos.
Por ahora, la relación de fuerzas parlamentaria le favorece. El lunes, en el primer debate, la cámara baja rechazó con 292 parlamentarios en contra y 243 a favor una moción de la Francia Insumisa (LFI, izquierda radical) que abogaba por la retirada de este texto, que endurece las condiciones para acceder una pensión completa.
«El inmovilismo no está permitido», subrayó el ministro de Trabajo, Olivier Dussopt, quien defiende una reforma «abierta a mejoras».







