El rock se respiró en el aire. De principio a fin hubo una fiesta roquera que no dio descanso a los asistentes. El concierto de la gira de celebración de Hombre G «40 años y seguimos empezando» en El Salvador prometió desde su preventa ser un éxito y lleno total, y lo fue.
La banda de apertura no podía ser menos. El estandarte centroamericano desde los 80, Alux Nahual dio un recital inicial que no quería un final para los espectadores, el lugar estaba abarrotado y Álvaro Aguilar, voz principal, dedicó a los hermanos lejanos «Vuelve cuando quieras», la respuesta fue nostálgica.
Los ánimos siguieron subiendo cuando entonó una de sus liras románticas: «Dime que has olvidado la primera canción que toqué en este piano. Dime que has olvidado la última vez que me viste cantando. Dime que has olvidado como suena el motor de mi carro. Dime que no te acuerdas de mí».
Las versiones de sus éxitos estuvieron acompañadas con la ineludible presencia del violín eléctrico a cargo de Rosario Vázquez, parte de la banda desde 2016 y quién se llevó varios aplausos tras interpretaciones como «No me digas» y «Mujer», y «Libre sentimiento» el ambiente romántico llegó a su punto con el coro de esta última.
La vibra roquera volvió a desatarse con «Alto al fuego», un himno para El Salvador, Honduras y Guatemala, países que vivieron procesos conflictivos en los 80, recordó Aguilar mientras agradecía por el privilegio de estar en el país.
Su participación concluyó con otras grandes letras: «Como un duende», «Fiesta privada» y el final con «La fábula del grillo y el mar».
«Empecé tocando en un pequeño bar y pensaba en cómo llamar la atención del público y entonces escribí esta canción: “Buenas noches, señoras y señores, yo soy el hombre que vino a cantar, a veces mi voz se pierde en la noche, a veces la gente viene a escuchar. Voy a pedirles en este momento que me presten por un rato su atención… Voy a contarles una historia un cuento: La fábula del grillo y el mar”», cantó Aguilar.
«¡Una noche de puta madre!»





Fotos: Borman Mármol.
Al filo de las 9:45 de la noche, la audiencia estalló de emoción cuando en la pantalla comenzaron a proyectarse, en un antiguo televisor de perillas, las actuaciones con los presentadores del momento que fueron catapultando a la banda española nacida en 1983. Desde el mexicano Raúl Velasco, televisión española, Adal Ramones hasta Jordi Rosado.
La primera melodía fue «Venezia», en medio de la interpretación David Summers, voz principal, gritó «buenas noches, El Salvador» y el festejo roquero se desató para las siguientes dos horas sin interrupción.
La lluvia de recuerdos también se dejó caer. El Complejo La Hacienda, en Nuevo Cuscatlán, estaba a reventar en uno de los conciertos más vendidos de la productora local Global Promotions.
«Después de tantos años estamos celebrando nuestro 40 aniversario. Es un placer poder compartir esta alegría con todos vosotros vamos a recorrer nuestra historia con nuestras canciones y, sobre todo, lo más importante: ¡lo vamos a pasar de puta madre ehhhhh!», gritó Summers y la banda dejó sonar «El ataque de las chicas cocodrilo».
Uno a uno, fueron saliendo los «hits», el séptimo como premio fue «Voy a pasármelo bien», seguido de «Nassau» y «Suéltate el pelo».
La franja de puro corazón inició con «Si yo no te tengo a ti», «Un par de palabras», «Dos imanes» y «Te quiero», para la que Summers hizo una dedicatoria: «Esto es acojonante, es una de las canciones más bonitas que hemos hecho en nuestra vida. Toda la vida hemos cantado esta canción cada noche. En el año 86, que fue cuando la grabamos y bueno aprovechando la cantidad de mujeres preciosas que tenemos esta noche aquí voy a dedicar esta canción a todas las niñas salvadoreñas, preciosas aquí presentes».
En medio de algunas interpretaciones, el espectáculo recorrió la historia de cuatro décadas con polaroids proyectadas en la pantalla, junto a saludos de otros artistas celebrando el hito del cumpleaños y seguir empezando. Entre los saludos estaba el de Joaquín Sabina, Alejandro Sanz, Andrés Calamaro, Mago de Oz, Enanitos verdes, Café Tacuba, Luis Fonsi y Thalia.
Entre el público hubo una química innegable, de revivir recuerdos y de celebrar. Eso y un poco más fue la velada para Sofía Sánchez, una verdadera fanática del grupo que sabía cada letra sin fallar y que se decidió a ir sola a un concierto por primera vez. Para ella la celebración fue doble y gracias a sus músicos queridos.
«Desde que estaba en el colegio soy fan de ellos. Este es mi primer concierto sola, porque no necesitamos a nadie que nos traiga y ha valido la pena porque lo he disfrutado», celebró Sofía sobre su noche de nostalgia, rock y conquista.
Las dos horas de concierto pasaron sin que el auditórium lo notara y menos se cansara. No hubo tiempo para tomar el asiento y descansar, la energía estuvo arriba todo el tiempo.
Una de las últimas tres canciones, de un repertorio de 24, fue «Temblando» para la que pidieron encender la linterna del celular mientras acompañaban los versos «Me hace gracia tu manera de contarlo, como el que cuenta que ha pensado, que ha decidido que seguimos siendo amigos. Y yo sigo temblando y llorando. Me había jurado que nunca iba a llorar escuchando cada palabra, que no quiero escuchar, desgarrándome, suplicándote, intentando hacerte recordar, pero tú solo dices “voy a colgar”».
«Visite nuestro bar» fue la penúltima canción. Para el cierre no podía ser otra que «Devuélveme a mi chica». Hombres G bajó los instrumentos, hicieron su reverencia y con calidez David Summers, Javier Molina, Rafael Muñoz y Daniel Mezquita siguieron un rato más en el escenario despidiendo y enviando besos a las fans. Después de esta noche, El Salvador dice: «¡Felices 40 años, Hombres G y que vengan más!».







