Más de 200 migrantes que en marzo cruzaron la frontera desde México a Estados Unidos tras superar a empujones un cerco militar fueron procesados por «amotinamiento» y arriesgan la deportación, informó el gobernador de Texas, Greg Abbott.
En la mañana del jueves 21 de marzo, «un grupo importante de migrantes» vulneró una cerca de alambre de púas en la frontera, desbordó el control militar e ingresó a Texas, sur de los Estados Unidos, detallaron las autoridades migratorias en aquella ocasión.
«Cargos de amotinamiento para 222 inmigrantes que rompieron el alambre de púas y derribaron a la Guardia Nacional de Texas. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas confirmó que obtendrá la custodia de todos los acusados de cruzar la frontera e iniciará procedimientos de deportación contra todos ellos. Mándenlos de vuelta», dijo Abbott la noche del lunes en su cuenta de X.
Los migrantes hicieron a un lado parte de una barricada de alambre de concertina de la Guardia Nacional de Texas, instalada entre el río Grande —límite natural entre Texas y México— y el muro fronterizo en la ciudad de El Paso, Texas. Tras el incidente, los migrantes fueron llevados a un centro de procesamiento y los militares retomaron el control del lugar, aseguró el gobernador, quien culpa a Biden por los cruces.







