El partido entre Argentina y Marruecos, en el arranque del torneo de fútbol masculino de los Juegos Olímpicos de París, terminó con victoria 2-1 de los africanos este miércoles en Saint-Étienne tras un final de contienda insólito.
Dos horas después de un juego que se dio por acabado por el sitio oficial de las justas y las redes sociales de los equipos, los jugadores regresaron al campo, ya sin hinchas en las gradas, para disputar tres minutos de tiempo añadido.
Debieron retornar con la noticia de que el árbitro anuló el tanto agónico del volante argentino Alan Medina, que hubiera supuesto el empate albiceleste, pero que fue anulado por fuera de juego tras revisión del VAR.
Incidentes en el partido
Varios incidentes marcaron la apertura del torneo olímpico de fútbol masculino entre Argentina y Marruecos en el estadio Geoffroy-Guichard, en Saint-Étienne, donde se vivió un final muy confuso, constató el miércoles un periodista de la AFP.
Una veintena de aficionados marroquíes invadieron el campo de juego después de que el volante argentino Cristian Medina anotara el empate 2-2 en un interminable tiempo añadido (90+16), forzando el ingreso de los encargados de la seguridad, constató la AFP.
También se arrojaron botellas y vasos, lo que obligó al árbitro a invitar a los jugadores a regresar al vestuario después del tanto de la paridad. Ambos equipos volvieron a los camerinos sin que se hubiera pitado el final del encuentro, constató la AFP.







