Por extorsionar a víctimas en Apopa, cuatro pandilleros de la 18 fueron condenados hasta con 40 años de prisión por el Tribunal Quinto contra el Crimen Organizado de San Salvador.
A Félix Antonio Rodríguez Rivas, alias «Gordo» y Denis Eduardo Díaz Reyes, alias «Chomo», el juez les impuso 40 años por el delito de extorsión agravada.
Mientras que Francisco Alberto Guzmán López, alias «Chino» y César Alejandro Sandoval López, alias «Peludo», pasarán 20 años en la cárcel; Guzmán López, también fue condenado a cinco años por el delito de agrupaciones ilícitas.
En la vista pública, la Fiscalía General de la República dijo que los cuatro terroristas como miembros de la clica Harrys Locotes estuvieron extorsionando a varios comerciantes de ese distrito entre el 2019 y 2021.
Durante los tres años exigieron pagos quincenales de $200, pero que la cuota aumentaba dependiendo del tipo de negocio que las personas tenían en el distrito de Apopa.
En la exposición de los hechos la Fiscalía dijo al tribunal que en mayo de 2019 un grupo de extorsionistas amenazó al propietario de un negocio de Apopa, le expresaron que para poder continuar con su actividad comercial la pandilla había acordado que debía pagarles $200 mensuales.
Lo amedrentaron diciéndole que si no accedía a la pretensión no iba poder continuar funcionando con su local y que además iban a asesinarlo, ante esa advertencia decidió entregar el dinero exigido.
El comerciante se mantuvo pagando varios meses, pero en el 2020 decidió acudir a la Policía Nacional Civil (PNC), para denunciar a los chantajistas, iniciando de esa manera una investigación.
Con la indagación en marcha, fiscales y policías coordinaron varios operativos de entregas de dinero controladas que les permitió identificar a los delincuentes y detenerlos.
Al culminar las pesquisas determinaron que varios comerciantes de Apopa estaban bajo amenaza de esta esta estructura de pandilleros, pero nadie tenía valor de denunciarlos por temor a represalias.
En el juicio, el ministerio presentó un caso con abundante prueba que incriminó a los cuatro pandilleros en el delito de extorsión agravada.







