La vicepresidenta y candidata demócrata a las presidenciales, Kamala Harris, prometió «consecuencias» para los migrantes que entran ilegalmente a Estados Unidos si gana las elecciones, durante una entrevista con CNN.
«Creo que debería haber consecuencias. Tenemos leyes que deben cumplirse y aplicarse, que abordan y tratan el problema de las personas que cruzan nuestra frontera ilegalmente y debería haber consecuencias», dijo cuando se le preguntó sobre el tema migratorio. «Y como presidenta yo haría cumplir nuestras leyes», añadió.

Harris reiteró su apoyo al derecho de Israel a defenderse y dijo que no cambiará la política del presidente estadounidense Joe Biden sobre el suministro de armas para la guerra en Gaza.
«No», contestó la candidata demócrata y vicepresidenta cuando se le preguntó si cambiaría de rumbo y no entregaría armas a Israel. Afirmó: «Demasiados palestinos inocentes han muerto». También pidió «un alto el fuego», pero rechazó un cambio en la política armamentística.
«Creo que el aspecto más importante y más significativo de mi perspectiva y decisiones políticas es que mis valores no han cambiado», dijo a la periodista Dana Bash.

«Mi convicción sobre nuestras necesidades de garantizar la seguridad de la frontera [con México] no ha cambiado», aseguró.
«Siempre he creído […] que la crisis climática es real, que es un asunto urgente, que Estados Unidos debe cumplir plazos en términos de emisiones de gases de efecto invernadero», afirmó la vicepresidenta, de 59 años.
También, según su equipo de campaña, prevé nombrar a un republicano en su gabinete si gana los comicios.
«Creo que es importante tener a personas en la mesa que tienen diferentes experiencias de vida y diferentes puntos de vista cuando se toman algunas de las decisiones más importantes. Creo que sería beneficioso para los estadounidenses tener a un republicano como miembro de mi gabinete», indicó.
Harris invitó a varios republicanos a la convención de investidura demócrata, que se celebró la semana pasada en Chicago (norte).
Los republicanos acusan a la vicepresidenta de ser voluble y de cambiar de posición sobre la fractura hidráulica o «fracking», un método de extracción de hidrocarburos que ha sido denunciado por defensores del medioambiente, y sobre la construcción de un muro en la frontera con México.
«Será una carrera muy reñida hasta el final. No prestemos demasiada atención a las encuestas, porque no somos los favoritos, ¿vale? Y todavía tenemos mucho trabajo», dijo Harris durante un mitin en Savannah.
La vicepresidenta confía en conservar Georgia, que ha votado durante décadas por los candidatos republicanos.







