La Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ) entregó el pasado 29 de agosto, en la ciudad de Guatemala, un reconocimiento regional a Fundación Calleja por su «Programa Jóvenes en Progreso», que fue diseñado en 2019 y que abarca una metodología de formación a la medida de la empresa privada, sin de dejar de escuchar y atender las necesidades de los jóvenes.
El galardón fue entregado en un encuentro regional organizado por la GIZ y la Secretaría de la Integración Social Centroamericana (SISCA), instancia del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), donde se compartieron los resultados de cierre del «Programa (Re)integración de niños y jóvenes en riesgo de migración irregular en Centroamérica (Alternativas)».
En el evento, Clara Rodríguez, directora ejecutiva de Fundación Calleja, compartió el modelo de «Jóvenes en Progreso», que hasta la fecha ha capacitado a cerca de 700 jóvenes en todo el país y mantiene una tasa de colocación del 65 % en empleos como cajero, auxiliar de frutas y verduras, auxiliar de carnes, góndolas, cocina, limpieza y panadería en Súper Selectos, que es su principal aliado.

La iniciativa es la primera en su tipo que es impulsada por una fundación corporativa, transformándose en un programa estrella que ha generado alianzas clave para hacerlo crecer y que se ha convertido en modelo para ser replicado en otros sectores, tanto de El Salvador como en toda la región.
«Sabemos que impactar positivamente en la calidad de vida de la juventud salvadoreña requiere de esfuerzos apoyados por todos los sectores, por ello, este reconocimiento que nos entrega la GIZ nos impulsa a continuar con el compromiso de trabajar para fortalecer a los jóvenes en sus competencias socioemocionales para un buen desempeño laboral, apoyarles en la identificación y superación de patrones que dificultan una toma de decisiones asertiva, y en fortalecer su capacidad de resiliencia», apuntó Rodríguez.
El programa nacional brinda una formación intensiva de un mes donde se abordan dos componentes clave: formación y colocación.
En la formación, un 60 % del tiempo se destina a fortalecer las habilidades para el empleo como hábitos efectivos para el trabajo, resolución de problemas y conflictos, y crecimiento laboral; el resto de capacitación incluye aspectos como atención al cliente, manejo de caja comercial y de inventarios.
En la colocación, se prepara y acompaña a los jóvenes para trabajar en empresas del sector comercio como Súper Selectos, que abre sus puertas a estos jóvenes desde el mismo día en el que finalizan su capacitación y es una de las empresas que más oportunidades brinda a jóvenes que buscan su primer empleo.
Es importante mencionar que el programa se desarrolla en el centro de capacitación que Fundación Calleja posee en San Salvador y permite alcanzar cada mes a grupos de 30 jóvenes, convirtiéndose en un punto de encuentro entre esta población y las empresas.
De esta manera, los jóvenes acceden a un trabajo digno que les permite obtener un ingreso fijo que mejora su calidad de vida y el de sus familias, a la vez que tiene una incidencia positiva en sus comunidades de origen, fomentando el arraigo y reduciendo con ello las posibilidades de migrar de manera irregular, evitando los riesgos que ello implica.
«Con nuestro Programa Alternativas, buscamos las alianzas con el sector privado para mejorar oportunidades laborales. Nos llena de satisfacción haber encontrado aliados como el Grupo Calleja y la Fundación Calleja. Empoderar a jóvenes como actores de cambio, constructores del desarrollo en la región centroamericana es una tarea compartida. Queremos fomentar una cultura de corresponsabilidad social entre la empresa privada, el estado, la cooperación internacional y la juventud», destacó Felicitas Eser, directora del Programa Alternativas de la GIZ.
«Alternativas» fue liderado en los ocho países que integran el SICA, destacando entre sus principales logros la capacitación de más de 500 profesionales de instituciones nacionales y locales que brindaron atención especializada a infancias y juventudes víctimas de experiencias traumáticas.
Con los nuevos conocimientos adquiridos, estas instituciones desarrollaron atenciones a más de 4,200 niños y jóvenes de Centroamérica, así como campañas divulgativas sobre los riesgos de la migración irregular en todos los municipios aliados del programa, alcanzando a más de 6,000 niños y jóvenes con información sobre derechos humanos y oportunidades de estudio.







