Después de 16 años de decidir representar a El Salvador, Enrique Arathoon hizo oficial que se retira del deporte de alto rendimiento. El atleta, quien participó en tres ediciones de Juegos Olímpicos, hizo el anuncio en +Deportes radio.
«No dejaré la vela, porque es el deporte que he hecho toda mi vida, pero del alto rendimiento si he decidido retirarme. Mis prioridades han cambiado. No es sano para mi vida seguir con el mismo estilo. Por los viajes dejo sola a mi esposa y eso ya no es rentable para mi», explicó Arathoon, ante la sorpresa de los panelistas y el revuelo que después causó la noticia en redes.
El velerista, campeón en muchos eventos, representó a El Salvador en los olímpicos de Río 2016, Tokio 2021 y París 2024. En la cita de Japón fue abanderado, lo que aportó más a la experiencia en los olímpicos.
«Fue la guinda del postre, porque yo no entrenaba para ser el abanderado. Es un honor y un orgullo, pero también una ganancia. Fue especial estar en Tokio, ser abanderado y representar a tanta gente, entonces esos son los momentos más lindos. Porque las medallas las vas guardando, enmarcando, pero no se trata de eso, sino de las experiencias vividas, eso empieza a cobrar sentido cuando miras hacia atrás», comentó.
Arathoon confirmó en este programa que dentro de sus decisiones de retiro no está en convertirse en entrenador, por lo que esto implica con el tiempo que es muy parecido al del atleta, pero mencionó que podría probar con otro deporte y el tiro deportivo podría ser una opción.
«No digo que nunca volveré a competir, porque nunca hay que decir nunca y más que yo he sido inquieto. He tenido la idea de pasarme a otro deporte, probar algo diferente donde no me toque viajar tanto y el tiro es algo que siempre me llamó la atención y me atrevería a decir que me gustó más que la vela», reconoció.
Puntualizó: «Cuando uno piensa en el retiro, se piensa en darle vuelta a la página triste de la historia. Ese es uno de los miedos cuando uno se atreve a soñar, porque uno se puede llevar una gran ganancia o que no salgan las cosas. El hecho de llegar hasta este capítulo y darle vuelta a la página satisfecho, es algo que llena paz en mi corazón».
Además de su éxito en el deporte, Quique también logró equilibrar su vida personal y profesional. Se graduó en Negocios Internacionales en 2018 y ha trabajado en la industria textil en Guatemala. Este balance entre su pasión por la vela y sus responsabilidades fuera del agua fue una prueba más.







