David Hernández indagó, entrevistó y se documentó a lo largo de 31 años para lograr dar vida a su novela histórica «Roquiana», una de las que más satisfacciones le provoca hasta el momento. De los 1,000 ejemplares que se imprimieron para la segunda edición, 500 ya salieron al extranjero, hasta países donde la realidad latinoamericana es objeto de estudio.
Seguidamente, se comparte la última parte de la entrevista que el escritor y académico ofreció a «Diario El Salvador».
El libro, entonces, ¿habla de todo lo que fue Dalton hasta su muerte?
Sí, ya después él se convierte en un estandarte y los cubanos se aprovechan de promoverlo, el poeta mártir, es decir, que murió defendiendo los ideales, la revolución cubana y que dio el ejemplo de dejar la comodidad de su hogar y se fue a pelear a otras tierras, igual que el Ché Guevara. Es decir, ese discurso de los cubanos que siempre han tenido de incitarte al martirologio.
¿Y en esta segunda edición hay algún cambio?
No, no he querido tocarla. También investigué al asesino intelectual de él, Edgar Alejandro Rivas Mira, que es una figura interesantísima, porque él fue el primer bachiller de la república, salió del Liceo Salvadoreño, y estudiando en la universidad los alemanes lo envían a estudiar ciencias políticas a la Universidad de Tubinga (antigua Alemania Occidental). Yo fui a la universidad, hablé con los profesores de él, que ya estaban viejitos, y me contaron que era un salvadoreño fuera de serie y se hizo novio de una japonesa, que está en la novela. Los alemanes descubren que la japonesa era un coronel del espionaje chino y probablemente es la que lo que recluta y lo introduce al mundo del espionaje.
Rivas Mira trabaja para el espionaje cubano, como correo del espionaje cubano por toda Europa y desempeña un buen papel, al grado que el jefe de los espías cubanos le tiene un gran aprecio, Manuel “Barbarroja” Piñeiro. Entonces, en determinado momento decide regresar a El Salvador y fundar el Ejército Revolucionario del Pueblo y los cubanos le ponen como condición que se lleve a Roque (Dalton).
Esa es la vinculación.
Sí. Roque al principio quería venirse con Cayetano (Salvador Cayetano Carpio), pero no lo acepta porque lo conoce bien, habían estado juntos en el Partido Comunista. Cayetano lo que dice es que es un tipo indisciplinado, bohemio, para empezar, y desconfía de él. ¿Por qué desconfía de él? En primer lugar, tuvo un escape de la cárcel muy raro, estaba en la cárcel y con una cucharita abrió un hoyo y se escapó de la cárcel de Cojutepeque que tenía cuatro metros de espesor la pared. Y luego, Cayetano dice que lo vieron cerca del antiguo Hotel San Salvador (en la colonia Escalón) y ese hotel siempre ha sido casa de seguridad y base de operaciones de la CIA, entonces, lo vieron en ese hotel conversando con un agente de la CIA. Tercero, dice Cayetano: “Desconfío de todos los intelectuales porque todos los intelectuales son traidores en potencia”. Entonces, los cubanos se lo endosan a Rivas Mira, pero este tampoco lo quiere aceptar porque no lo consideraba un cuadro militar sino un bohemio […] En ese momento eran tales las normas de seguridad que con un minuto que te tardaras en llegar te podían hasta matar.
Sí, algo podía pasar en ese minuto.
Sí, en ese minuto talvez estaba programado un asalto a un banco y si fallaba el asalto podían matar a varios compañeros, entonces, Rivas Miras lo que decía es que era un borracho.
¿Y cómo es que llega el momento de planear su muerte?
Yo cuento con los archivos desclasificados de la CIA sobre Roque Dalton donde casi está comprobado que al tipo, en determinado momento, le dicen: “O colaboras o te mueres”. Entonces, parece que sí hubo colaboración de Roque, pero la otra posibilidad es que haya sido una cuestión kafkiana él les dijo que sí y después les dijo a los cuadros (guerrilleros) que lo había reclutado la CIA, y los cuadros posiblemente lo dejaron trabajar para sacar información. Después se fue con los gringos y les dijo que los cubanos ya sabían que lo reclutó la CIA.
Agente doble, agente triple.
Como agente cuádruple (ríe), pero sí, hay cosas concretas sobre lo que pasó. El Chele Medrano, José Alberto Medrano, un coronel de la Guardia Nacional (extinta) y fundador de Orden (programa de represión del Estado) era el jefe de la CIA en El Salvador […] Cuando Roque se va para México definitivamente, el Chele Medrano hace un protocolo, que está en los documentos desclasificados, donde dice que en el aeropuerto de la época estaban unas oficinas medio escondidas que es donde recibe a Roque y le entregó dinero, y se lo firmó Roque Dalton, para sus gastos de hospedaje, de mantenimiento y todo en México, pero eso no implica que haya traicionado.
Pero hay un vínculo.
Sí, hubo vínculos. Además, el era miembro de la Dirección General de Inteligencia de Cuba (DGI) y uno de los objetivos era que te capturara la CIA porque de esa forma recibían información valiosa. Entonces, el objetivo de Barbarroja de que lo capturaran se logró para tener el vínculo, pero al venir acá (a El Salvador) se topa con otra gente y tiene problemas. En realidad, él empieza a realizar una labor de zapa dentro del ERP, al grado que logra dividirlos. Está el estado mayor, que solo son cuadros militares, con Alejandro Rivas Mira como el gran capitán, Sebastián Urquilla, de ahí los lugartenientes que solo eran niños de 19, 20 años: Jonás, (Joaquín) Villalobos, La Lupita (Ana Guadalupe Martínez), Mario Vigil, Pancho; pero Roque forma la dirección política del ERP donde están los poetas Eduardo Sancho, Lil Milagro Ramírez, Ernesto Jovel, Alfonso Hernández y empiezan a traerse a Pancho, o sea, divide al ERP.
Los militares ven que este tipo (Roque) ha llegado y los divide, a partir del 8 de abril es que comienzan los problemas, que es cuando lo capturan.
Él muere el 10 de mayo.
Sí, lo tienen preso hasta el 10 de mayo. Entonces, el 8 de abril, la dirección política, que en el futuro va a ser la Resistencia Nacional, convoca a una asamblea del ERP para desconocer a la dirección militar, pero los militares llegan y se toman a punta de pistola la asamblea. El 12 de mayo el ERP decreta la pena de muerte para todos los de la dirección política y comienza la persecución. Comienzan los atentados contra Ernesto Jovel, que los reprime con sus autodefensas. Sancho se topa con una mujer bajita, de ojos claros y le apunta con una pistola, pero se le trastabilla la pistola y Sancho se la quita, pero es Ana Guadalupe Martínez quien tiene la orden de matarlo. Y bueno, por eso ocurre lo del 10 de mayo, cuando deciden asesinar a Roque por todos esos antecedentes, porque hay vínculos con la CIA, y a Pancho porque es el jefe militar que lo acompañó.
El ERP le tiende una emboscada a Roque. En 1974 lo mandan a México a ver la publicación de su libro “Las historias prohibidas del Pulgarcito”. Se va por tierra, pero no sabe que lo siguen dos miembros del ERP que lo investigan porque hay sospechas sobre él, dos tipos bien experimentado, sabuesos, y cuando llega a México D.F. se les pierde 15 días y en México el ERP tenía una red bastante fuerte de militantes y para ellos es inexplicable lo que pasó. Cuando lo interrogan no dice nada, luego habla de que fue por una mujer de quien no puede revelar la identidad y quienes lo interrogan saben que hay algo extraño.

SOBRE LA NOVELA
Los editores comparten que «Roquiana» es «la novela sobre Roque Antonio García Dalton, el poeta paradigmático de El Salvador, que constituye el núcleo de la trama estructurada en tres compactos corpus: Roque-Enroque-Desenroque. Realidad y ficción se entremezclan en el desarrollo de una demoledora máquina literaria en la que se tritura y tamiza de manera iconoclasta y desenfadada no solo la figura de Roque Dalton, sino también buena parte de la historia de El Salvador de la segunda mitad del siglo XX. Dalton, el héroe incómodo por antonomasia, es rescatado, en su dimensión más humana desde estas páginas, separando el hombre del mito y el poeta del héroe acartonado que la cultura oficiosa de siempre pretende construir. David Hernández invirtió años de trabajo investigando en diversas partes del mundo, desde mayo 1975 hasta junio de 2006, para dar coherencia a esta obra sobre el más importante poeta de nuestra nación».







