Una serie de aciertos en manejo de finanzas permitieron que, en 2024, El Salvador viera una mejora sustancial en indicadores clave para afianzar su estabilidad económica.
Entre estos, destaca la caída presentada en los últimos 12 meses del Indicador de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI, por sus siglas en inglés), el cual se posicionó hasta el 19 de diciembre en 374 puntos, cerca de la mitad de los que exhibía en enero de este mismo año cuando registró 687. Una reducción de 313 puntos entre enero y diciembre.
«Esta reducción de 313 puntos evidencia una mejora significativa en la percepción del riesgo del país por parte de los inversionistas», señaló la firma internacional de servicios financieros Exor Latinoamérica consultada por «Diario El Salvador».
La firma explica que lo positivo del comportamiento a la baja que presenta este indicador es que su puntuación incide en mayores posibilidades de financiamiento en el mercado externo y una consecuente reducción de presiones en el manejo de la deuda pública, lo que también fortalece la imagen del país para la recepción de inversiones.
«Un descenso en el EMBI significa que El Salvador podría conseguir financiamiento a tasas de interés más bajas, lo que facilita la gestión de su deuda externa. Además, podría resultar en una mayor atracción de inversionistas internacionales», menciona.
En este sentido, indicó que con el panorama planteado «se espera que el riesgo país continúe en descenso, siempre y cuando se mantengan factores positivos como el avance en la implementación del acuerdo con el FMI (Fondo Monetario Internacional) y la consolidación de medidas fiscales sostenibles».
«La mejora en los rendimientos de bonos, como la caída del rendimiento del bono 2025, evidencia una disminución en la percepción de riesgo por parte de los inversionistas. Sin embargo, la sostenibilidad de esta tendencia dependerá de la capacidad del Gobierno para cumplir con los compromisos adquiridos, mantener la estabilidad macroeconómica y afrontar los desafíos internos y externos que puedan surgir», asegura Exor.
El presidente de la república, Nayib Bukele, se ha referido con anterioridad a la importancia que tiene para los países reducir sus niveles de EMBI.
«El índice EMBI rastrea la diferencia de rendimientos entre los bonos de mercados emergentes y los bonos del Tesoro de Estados Unidos, lo que indica el nivel de riesgo de invertir en esos mercados. Cuanto mayor sea el EMBI, mayor será el riesgo percibido», afirmó el mandatario.
En 2024, El Salvador mostró una agresiva estrategia de manejo de pasivos que incluyó tres recompras de bonos en los meses de julio, octubre y noviembre, destinadas a readquirir los bonos del país colocados en el marcado con vencimiento en 2025 y 2052, además de la histórica presentación del Presupuesto General de la Nación sin requerimiento de deuda.







