Una de las incógnitas que dejó la muerte de Silvia Pinal, quien falleció en noviembre del año pasado, fue sobre el posible destino de una esplendorosa obra del pintor muralista Diego Rivera, que aparecía justo detrás de la presentadora de «Mujer, Casos de la vida real».
Finalmente, fue la revista People quien aseguró que la icónica pintura para la que Silvia Pinal posó en 1956, ahora está en las manos de su hija, Alejandra Guzmán, una reliquia que llamó la atención de la audiencia de «Mujer, Casos de la vida real» durante años.
Fue la presentadora Giselle Blondet, presentadora de «La mesa caliente», y quien entrevistó a Silvia Pinal en su casa, quien fue testigo de cómo Alejandra Guzmán se llevó el cuadro millonario de su madre pintado por el muralista Diego Rivera.

Pinal y Rivera fueron presentados por el arquitecto Manuel Rosen Morrison, cuando en ese entonces la actriz tenía 26 años de edad, quien fue invitada por el pintor a su estudio ubicado al sur de la Ciudad de México para inmortalizar la belleza de Silvia al desnudo, sin embargo, la presentadora se rehusó, según detalló la revista «Hola».
El pintor respetó la decisión de la estrella de películas como «El Inocente» y «Un Rincón Cerca del Cielo», en donde compartió pantalla con Pedro Infante. «Señora preciosísima, doña Silvia Pinal, chamaca genial. Beso su mano», relata una dedicatoria de Diego Rivera en la parte inferior derecha del cuadro.
La famosa pintura de Silvia Pinal muestra a la actriz posando con un elegante vestido negro escotado y de espalda descubierta. La famosa artista luce una expresión seria con cabello recogido.
«De esta manera quedó inmortalizada la belleza de Silvia Pinal, una actriz que cautivó a la audiencia con el conocido programa «Mujer, Casos de la vida real», y con sus películas como Azahares para tu Boda, y Escuela para Casadas».







