El pasado martes, los Gobiernos de El Salvador y Perú anunciaron el inicio de las negociaciones para la suscripción de un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambos países, lo cual es un paso clave en las negociaciones que iniciaron formalmente en agosto de 2024.
Al respecto, el embajador de Perú en El Salvador, Jorge Rosado, dijo en una entrevista con «Diario El Salvador» que un convenio de ese tipo agilizará los intercambios comerciales y atraerá nueva inversión hacia el país, ya que el territorio está mucho más cerca de mercados clave como EE. UU.
A la vez, señaló que la reactivación del estudio del acuerdo surge a partir de una visión compartida entre las administraciones del presidente Nayib Bukele y la presidenta Dina Boluarte de posicionar los países a escala regional.

«La negociación del TLC se inició en 2010 y se paralizó en 2012 por sensibilidades económicas que El Salvador presentó. Desde el 2012 se paralizaron las negociaciones hasta el año pasado», acotó.
«La idea es incrementar los niveles de comercio entre ambos países y ayudar a posicionar nuestros países a escala regional. Esto fue posible gracias a una nueva visión tanto de El Salvador como de Perú», añadió.
Los países han definido ya el Marco General de Negociación, el cual establece los lineamientos para el desarrollo de este proceso, mediante el cual se traza el camino hacia un acuerdo comercial que promueva el crecimiento económico, facilite la inversión y fomente una mayor integración entre El Salvador y Perú.
El tratado permitirá que los operadores económicos de ambos países accedan a un mercado ampliado con reglas claras y previsibles, generando nuevas oportunidades de negocios y fortaleciendo la competitividad.
Mariano Olazábal, director ejecutivo de la Cámara de Comercio e Industria Salvadoreña-Peruana (Casalpe), también apuntó que la agilización de las negociaciones «no es casualidad», puesto que en los últimos años ha habido un crecimiento orgánico en el comercio bilateral.

Según datos del Banco Central de Reserva (BCR), las exportaciones de Perú hacia El Salvador cerraron en $29.1 millones en 2024, con un crecimiento interanual del 41.8 %. Esto significa una importante subida desde los $4.4 millones registrados en 2015.
Los productos que más se enviaron fueron azúcar, con $12.1 millones del total; aceites de petróleo, con $3 millones, y vajillas y artículos de cocina con $1 millón.
«Aún sin TLC ha habido un despertar del comercio entre Perú y El Salvador. Hace diez años, la exportación de El Salvador hacia ese país era de $4 millones y ahora ha crecido $29 millones al cierre de 2024», comentó.
Por otro lado, Olazábal recordó que ya existe una fuerte presencia de empresas de capital peruano. Entre las más grandes están Ramsa, un operador logístico, y Opp Film, que se dedica al desarrollo, fabricación y comercialización de películas de polipropileno, poliéster y poliamida, así como otras pequeñas y medianas empresas.







