Los integrantes de una red acusada de vender licencias de conducir deben seguir en prisión, así resolvió el Tribunal Segundo contra el Crimen Organizado de San Salvador, al finalizar la primera audiencia del proceso penal.
La Fiscalía judicializó el expediente por agrupaciones ilícitas para todos y dependiendo de las acciones que cada uno haya realizado, acusó de uso y tenencia de documentos falsos, falsedad ideológica, cohecho propio, falsedad documental agravada, incumplimiento de deberes, cohecho activo y estafa informática.
El caso es promovido en contra de 24 personas detenidas el 19 de febrero de 2025 y seis que tienen la calidad de ausentes. Entre los acusados hay representantes de escuelas de manejo, empresas examinadoras y exempleados del Viceministerio de Transporte (VMT).
La red comenzó a ser investigada tras denuncias del VMT y Ministerio de Obras Públicas, alertando de la emisión de licencias de forma fraudulenta y por las cuales personas interesadas estaban pagando $800, $1,000 y $1,500.
Para determinar la forma en que funcionaba la estructura, la Fiscalía junto a la Policía Nacional Civil (PNC), adoptaron técnicas especializadas con el fin de identificar a cada uno de los involucrados.
Detectaron que en los alrededores de Sertracen San Salvador había tramitadores, también encontraron escuelas de manejo y empresas examinadoras en Santa Ana, Usulután, Chalatenango, La Libertad, Cuscatlán, San Miguel y San Salvador que eran parte de ese negocio ilícito, incluso una barbería (Shaddai) en San Miguel era utilizada como parte de los locales de la red para recibir a clientes.
Lo que hacían los imputados era que a las personas interesadas en obtener la licencia no las sometían a los exámenes que la ley exige, entre ellos las evaluaciones teóricas, prácticas y visuales, sino que una vez pagaban, recibían exámenes «aprobados» y en la cita al VMT intervenían los empleados procesados, para también recibir los avales en las pruebas sicológicas y teórica con lo cual ya solo tramitaban la licencia.







