«Después de una cuidadosa consideración, he ordenado a los fiscales federales que busquen la pena de muerte en este caso», asegura Bondi en un comunicado.
Brian Thompson, presidente de UnitedHealthcare, una de las mayores compañías de seguros médicos de Estados Unidos, fue asesinado por la espalda el pasado 4 de diciembre en una calle de Nueva York cuando iba a participar en una conferencia de inversores de la empresa.
Según Bondi, «el asesinato fue un acto de violencia política», que fue «premeditado y a sangre fría».
El crimen y la huida de cinco días de su presunto autor cautivaron a los estadounidenses, la mayoría muy críticos con los seguros privados de salud por sus altos costos y demoras en dar acceso a sus servicios, entre otros.
Mangione, un ingeniero de 27 años de buena familia, fue capturado en un McDonald’s en Altoona, una pequeña localidad del estado de Pensilvania.
Se declaró inocente de los 11 cargos que enfrenta en el tribunal de Manhattan, entre ellos el de asesinato como acto «terrorista».







