Cuando una nueva vida llega al mundo no solo nace un bebé, sino también una madre, un padre y una familia. La presencia del papá puede marcar la diferencia no solo para el bienestar del bebé, sino también para el equilibrio emocional de la madre.
De acuerdo con la psicóloga especialista en primera infancia, niñez, adolescencia y familia, Lourdes Rosa, la importancia del apoyo del papá durante el embarazo y los primeros meses de vida del bebé fortalece la salud emocional de la madre, favorece el desarrollo del vínculo familiar debido a que su voz es reconocida por el bebé desde el vientre, lo cual genera una presencia activa que contribuye a un entorno multisensorial seguro.
«Cuando el padre acompaña activamente [escucha, valida, cuida y protege], la madre se siente más contenida y fortalecida, lo que mejora su salud mental y reduce significativamente el riesgo de depresión posparto», detalló.
APOYO EN EL EMBARAZO
La especialista también explicó que durante el embarazo el apoyo del padre es fundamental, ya que a lo largo de esta etapa la mujer experimenta diversas emociones, cambios físicos y se formula preguntas existenciales. El acompañamiento del papá puede convertirse en un ancla para que se sienta mirada, escuchada y cuidada sin juicio.
«Cuando el papá está presente de forma genuina, la madre se siente sostenida, lo que reduce su ansiedad y favorece una experiencia de gestación más saludable y significativa. La ternura, la disposición y la empatía del padre no solo la calman a ella, también crean un ambiente emocional protector para el bebé», dijo.
El bebé también se ve beneficiado con la participación del papá, ya que son seres profundamente sensibles, incluso dentro del vientre. Rosa detalló que ellos reconocen voces, emociones, rutinas y sienten cuando el papá acaricia la panza, le habla al bebé, y si asiste a los controles empieza a tejer un lazo.
«Esa presencia anticipada ayuda a que el bebé se sienta esperado, deseado y amado por ambos. Esto es clave para el desarrollo de un apego seguro, lo que en el futuro se traduce en confianza, autorregulación y vínculos sanos», añadió.
En el caso de que los papás se ausentan en la etapa del desarrollo del vínculo familiar, ya sea física o emocional, esto deja vacíos, ya que la madre genera una sobrecarga de ambos y el bebé percibe esa tensión.
Si alguna vez se ha preguntado cuál debe ser el rol ideal del papá durante el embarazo y los primeros meses de la nueva vida, la respuesta es que tiene que ser compañero presente, más allá de las obligaciones laborales que tenga.
La psicóloga explicó que su papel puede ir desde preguntarle a su pareja cómo se siente, interesarse por lo que ella vive, así como compartir las dudas, los temores y las alegrías.
«Papá es quien acaricia la panza sin apuro, quien celebra cada latido y cada eco, quien está cuando hay dolor o incertidumbre. Ser papá en esta etapa es prepararse con humildad, con amor y con disposición a aprender, sabiendo que criar es un camino compartido», recalcó.
Agregó que debe haber un apoyo emocional, físico y práctico, porque todos se entrelazan y se necesitan. Ya que el emocional sostiene, el físico acompaña y el práctico alivia.
«A veces basta una mirada de ternura, un “estoy aquí” sincero, una comida preparada, una noche sin dormir por acompañar una angustia. Cada gesto, por pequeño que parezca, puede hacer una gran diferencia. Lo esencial es estar disponible de corazón, con empatía, con voluntad de cuidar a quien está gestando vida», explicó la especialista.
Cuando el papá no puede estar presente, no significa que no pueda estarlo emocionalmente. La psicóloga apuntó que la tecnología permite puentes a través de llamadas diarias, mensajes de aliento, grabaciones de voz para el bebé o compartir decisiones a distancia.
«El papá puede hacerle saber a la madre que no está sola, que él también siente, espera y ama. El vínculo se construye con intención, con actos concretos de conexión, aunque el cuerpo no esté cerca», dijo.
LOS PRIMEROS MESES DE VIDA
La presencia del papá en los primeros meses siempre brinda estabilidad emocional, ya que no solo el bebé se beneficia al tener dos figuras que le cuidan, le miran y contienen, sino que la madre puede descansar, sanar y sentirse acompañada.
«El papá comienza a conocer a su bebé, a leer sus gestos, a fortalecer su instinto paterno. Esto no solo fortalece el apego, sino que también permite que el rol de padre se construya desde el amor y la participación, no desde el deber», explicó.
El papá, para fortalecer el vínculo con el recién nacido, puede hacerlo desde actos como cargarlo, hacer contacto piel con piel, cantar, hablar, mecerlo, cambiar un pañal, estar en las madrugadas o en los momentos de llanto.
«Lo importante no es hacerlo perfecto, sino estar desde el corazón. El bebé reconoce la voz, el olor, la forma de ser abrazado y, poco a poco, confía. Y esa confianza será el cimiento de toda su vida emocional», agregó.
El apoyo a la madre también se puede reflejar en actividades del hogar como preparar la comida, encargarse del aseo, acompañar al bebé mientras la madre descansa, encargarse del baño del bebé o calmar el llanto.
«Es importante crear pequeños momentos para hablar sin interrupciones, donde puedan expresar cómo se sienten sin juzgarse. Usar frases como “necesito”, “siento” o “me gustaría” ayudan a abrir el diálogo. También es vital aprender a escuchar con el corazón y validar el cansancio, la tristeza o la alegría del otro», dijo la psicóloga.
Destaca que el nacimiento de un hijo transforma todo hasta el vínculo de pareja, por lo que es normal sentir que la intimidad cambia, que hay menos tiempo y que surgen nuevas tensiones.
«Lo importante es no quedarse en el silencio. Deben nombrar lo que sienten, darse permiso para extrañarse, encontrar nuevos lenguajes de amor. Además de buscar momentos breves para reconectarse como pareja. La etapa pasará, pero el amor cuidado puede fortalecerse», señaló.
Si es necesario, los padres pueden avocarse a terapia psicológica cuando hay un llanto frecuente sin motivo aparente, el aislamiento, el cansancio extremo que no se recupera con descanso, la irritabilidad constante, la sensación de fracaso, el miedo intenso o la desconexión emocional con el bebé.
Si desea agendar una cita presencial o virtual con la doctora, puede realizarlo a través de redes sociales, donde la encuentra con Psicolou.sv – Lourdes Rosa. Ofrece atención psicológica infantil, asesoría familiar, evaluación y seguimiento del neurodesarrollo y consultas de proyectos sociales. Su clínica se encuentra calle Ayaguali M-20, Jardines de Merliot, Multimedic Reza, en Santa Tecla.







