El Salvador empezó ganando el partido en la previa que hicieron los grupos de animación Bichos Unidos y la Barra 503 en las afueras del estadio Shell Energy, en Houston, pero en la cancha, donde valía para seguir vivo en la Copa Oro 2025, Honduras superó a El Salvador 2-0. Reinaldo Rueda le ganó el duelo a su compatriota Hernán Darío Gómez y se va a jugar el pase a los cuartos de final el martes contra Curazao.
Bolillo Gómez avisó que no iba a renunciar a su idea de juego que asegura sigue en construcción, pero que iba a hacer algunos cambios donde su equipo empieza a generar más peligro hacia la portería rival. Ni Santos Ortiz ni Elvin Alvarado, los dos fueron al banquillo y Jairo Henríquez jugó por el corredor derecho, Brayan Gil volvió a ser el hombre en punta y Harold Osorio con Enrico Dueñas trataron de mover los hilos del medio campo.
De entrada, la apuesta era ambiciosa, pero los salvadoreños se dieron cuenta rápido que la velocidad y potencia que tienen los hondureños supera con creces a los jugadores cuscatlecos. Eso fue lo que limitó las opciones de El Salvador de hacer daño, porque algunos espacios se hallaron, pero cuando era de ir al frente se ponía pausa para tratar de cuidar la pelota y se perdía la sorpresa.
Del lado catracho, Rueda metió muchas piernas en el medio campo, apostó por Romell Quioto y Jorge Benguche para ser los de avanzada. Su línea de tres se nutría cuando era atacado, pero pocas veces sufrió en ese apartado, sobre todo en el primer tiempo.
La Azul sí mostró mejoría con respecto al partido pasado contra Curazao, pero no lo suficiente para controlar a una Honduras dolida por la paliza que le impuso Canadá.
Así, cuando el cronómetro marcaba el minuto 33, los hondureños hallaron todo el pasillo central descubierto donde recibió pelota Edwin Rodríguez y sin pensarlo dos veces habilitó a Quioto que no tuvo problemas para dejar tirado a Bryan Tamacas y definir con toque abajo en la salida de Mario González.
Era el 1-0, todo estaba más cuesta arriba porque era urgente la victoria, puesto que Curazao había empatado 1-1 contra Canadá y se metía de lleno a la pelea por el boleto a los cuartos de final.
Antes de finalizar el primer episodio Brayan Gil tuvo la demayor peligro en el 41′ cuando el zaguero central y el guardameta hondureños intentaron acorralarlo y el colombiano-salvadoreño sacó un globito que se colgó encima de la portería.
LIQUIDADOS
En la segunda parte, Bolillo Gómez apostó para meter más piernas en el medio campo y la Selecta se vio mejor, pero no lo suficiente para hacerle daño a una Honduras que se resguardó buena parte de los 45 finales en su medio campo, pero el el guardameta Edrick Menjívar tampoco sufrió.
Llegaron Darwin Cerén y Jefferson Valladares desde el inicio de la parte de complemento, pero eso no bastó, aunque sí se ganó presencia. Luego se sumaron a los departamentos frontales Mauricio Cerritos, Rafael Tejada y Emerson Mauricio, pero fue imposible descifrar el cerrojo catracho.
La Selecta lo intentó, no bajó los brazos pero lo único que logró es recibir un segundo tanto al minuto 90+5′ cuando El Salvador estaba descompuesto en defensa y Dixon Ramírez sentenció el juego tras dejar en el camino a Mario González que estaba cerca del medio campo y terminó moviendo las redes a meta vacía.
La Azul debe cumplir con el trámite ante Canadá, tratar de cerrar con dignidad ante Canadá, que irá con todo para amarrar el primer lugar, mientras que Honduras y Curazao se disputarán el segundo puesto del grupo.







