Monterrey llegó al partido ante el Urawa Red Diamond con una consigna: ganar. Sin embargo, el desarrollo del partido fue un auténtico paseo y ganar ya no era suficiente, había que golear y gustar.
Los regiomontanos vencieron al cuadro japonés con un 4-0 contundente, jugaron de gran forma, y no serán un rival fácil en la instancia de octavos de final, donde se medirán ante el Borussia Dortmund.
Tres goles de buena factura resolvieron el encuentro en el primer tiempo, y la parte complementaria solo fue un trámite en donde el Urawa logró aproximarse al marco de Esteban Andrada en un par de ocasiones.
Cuando el reloj marcó la media hora de encuentro en el Rose Bowl Stadium, Nelson Deossa se abrió espacio por el pasillo central y de zurda sacó un disparo que voló por los aires y que a medida se acercaba a la portería fue describiendo una parábola que dificultó aún más la reacción del guardameta Shusaku Nishikawa.

Con la euforia a tope, solo cuatro minutos después la pandilla rayada se encontró con otro tanto en los botines de Germán Berterame, que recibió un pase justo en la línea divisoria del área grande, preparó su pierna derecha y mandó a guardar el balón al fondo.
A la fiesta regiomontana se sumó Jesús «Tecatito» Corona al minuto 39, replicando la gesta de su compañero Deossa, solo cambió a pierna derecha y desde tres cuartos de cancha sacó un disparo seco que pasó sin mayor trámite hasta el fondo de la malla japonesa.
Con el tiempo de descuento en la segunda parte, y el partido ya liquidado, Berterame puso su doblete ante el Urawa y sacó otros gritos en los aficionados regiomontanos.
Los rayados mantuvieron la mirada de reojo al encuentro entre Inter y River Plate, esperando que empataran y así poder clasificar en primera posición, pero los italianos ganaron y los mexicanos tuvieron que conformarse con la segunda casilla.







