Los salvadoreños Rafael Vargas y Fernando Ortiz escribieron una página dorada para el voleibol playa de El Salvador, al clasificarse al Campeonato Mundial de Voleibol Playa U21 2025, a realizarse en Puebla, México, del 15 al 19 de septiembre; los nacionales terminaron quintos en el clasificatorio que se llevó a cabo en República Dominicana.
Vargas y Ortiz definieron su pase al evento global luego de superar 2-1 (21-17, 18-21 y 15-10) a Julian Bristol y Jedidiah Pencheon, de San Cristóbal y Nieves, en el duelo por el quinto lugar del torneo.

El evento en la playa Juan Dolio entregó cinco boletos al mundial en masculino y el mismo número en femenino. Con los muchachos de El Salvador también clasificaron Estados Unidos, Costa Rica, Canadá y Dominicana.
«Los chicos venían preparándose desde enero que comenzaron las preselecciones. Luego de cuatro o cinco meses de trabajo, han estado tratando de corregir todo aquello que vimos que pudiese tener un déficit. Estos eventos son muy duros porque vienen las selecciones top tanto del Caribe como del área norte», detalló Eduardo Zavala, entrenador de la pareja salvadoreña.

Su camino a la clasificación comenzó en el Pool B del certamen, donde terminaron en segundo lugar luego de vencer 21-16 y 21-7 a Nkoya Williams y Aaron Taylor, de Barbados, en el primer partido; luego, perdieron 13-21 y 16-21 ante Justin Barrios y Deyner López, de Nicaragua, y cerraron la fase grupal con un triunfo 21-14 y 21-16 sobre la dupla de Granada integrada por Zerick Walcott y Kibose Hamilton.
En cuartos de final cayeron 1-2 ante los canadienses Louis Charbonneau y Henry Heider con cartones finales de 13-21, 22-20 y 15-13. Esa derrota los mandó directo al duelo de perdedores de cuartos de final, donde superaron con doble 21-17 a Jahreef Miguel y Jerome Morrison, de Trinidad y Tobago.
Esta victoria los clasificó al partido por el quinto lugar del torneo, con la esperanza aún viva de ganar un cupo en el mundial. Ahí, en 46 minutos, definieron su clasificación a Puebla 2025 luego de vencer a Bristol y Pencheon, de San Cristóbal y Nieves.







