El pasado 5 de julio, Black Sabbath ofreció su concierto de despedida en Villa Park, Birmingham, con un espectáculo titulado «Back to the Beginning». El evento no solo marcó el emotivo adiós de la banda que fundó las bases del heavy metal, sino que también hizo historia al superar a BTS y otros artistas globales como el concierto más visto en streaming en directo.
Más de 5.8 millones de personas siguieron la transmisión en vivo del show, rompiendo todos los récords anteriores y convirtiéndose en un fenómeno cultural de escala mundial.
En el escenario estuvieron reunidos los miembros originales de la banda: Ozzy Osbourne, Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward, acompañados por una alineación estelar de artistas invitados como Metallica, Guns N’ Roses, Slayer, Tool, Pantera y más.
Ozzy, quien enfrenta complicaciones de salud relacionadas con el Parkinson, se presentó sentado en un trono personalizado, desde donde interpretó algunos de sus éxitos más emblemáticos, incluyendo «Crazy Train» y «Mama, I’m Coming Home». Su emotiva participación arrancó lágrimas y ovaciones virtuales en redes sociales.
El concierto, que se extendió por más de 11 horas, tuvo un diseño escénico inspirado en eventos como Live Aid, con un escenario giratorio y múltiples actos que celebraron la historia del rock y el metal. Todo lo recaudado fue destinado a organizaciones.







