El régimen chavista ha continuado con la narrativa de acusaciones sin fundamento de que hubo torturas y agresiones sexuales en contra de los venezolanos que estuvieron en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), acusados por Estados Unidos (EE. UU.) de ser integrantes de la organización criminal Tren de Aragua.
Nicolás Maduro, considerado presidente ilegítimo por la oposición venezolana; el fiscal general, Tarek William Saab; y el ministro de Justicia, Diosdado Cabello; han abanderado estos y otros señalamientos en contra del presidente Nayib Bukele.
«Bukele, sabemos la locura de que no pudiste parar el primer avión, pero al segundo avión le puso, en la pista, unos carros para provocar o un accidente o evitar que [los venezolanos] salieran [del territorio salvadoreño]. Querían hacer una maniobra para dejar a los muchachos del segundo avión», afirmó Maduro recientemente.
Los 252 venezolanos permanecieron en la megacárcel desde marzo pasado y fueron liberados como parte de un acuerdo humanitario que propuso el presidente Bukele en abril, y que el régimen venezolano aceptó y concretó el viernes anterior.
El chavismo, por su parte, liberó a 80 presos políticos venezolanos y 10 rehenes estadounidenses recluidos en las cárceles venezolanas.
Pasados tres días del canje humanitario, el fiscal Saab anunció que el Gobierno de Venezuela abrió una investigación penal en contra del presidente Bukele porque sus compatriotas sufrieron maltratos y violaciones sexuales mientras permanecieron en el Cecot, discurso que ha sido retomado por la oposición política salvadoreña y medios afines.
«Voy a contar: casi todos, una gran mayoría, fue abusada sexualmente, agredida sexualmente por los custodios cuando los llevaban a la celda de castigo», aseveró el fiscal.
Para Bukele los señalamientos del chavismo surgen porque el régimen se quedó sin los rehenes estadounidenses. «El régimen de Maduro estaba satisfecho con el acuerdo de intercambio; por eso lo aceptaron. Ahora gritan y se indignan, pero no porque estén en desacuerdo con el trato, sino porque acaban de darse cuenta de que se quedaron sin rehenes del país más poderoso del mundo», razonó el mandatario.
Además de la denuncia por los supuestos maltratos y agresiones sexuales, el chavismo intentó deslegitimar el rol clave que jugó el presidente Bukele para lograr el canje de los presos políticos y rehenes a cambio de los 252 venezolanos.
Sin embargo, la viceportavoz del Departamento de Estado de EE. UU., Mignon Houston, reafirmó el miércoles pasado que el acuerdo fue idea del presidente de El Salvador.







