«Muchas cuestiones quedaron en suspenso», declaró el ecuatoriano Luis Vayas Valdivieso. «Llegamos a una etapa crucial en la que necesitamos un verdadero avance para lograr nuestro objetivo común» dentro del plazo fijado, es decir antes del 14 de agosto, añadió.
Los 184 países que negocian desde el martes en Ginebra, en una nueva sesión añadida tras el fracaso de las discusiones en Busán, Corea del Sur, a finales de 2024, entregaron durante la noche del viernes al sábado un borrador que resume sus trabajos en grupos técnicos de trabajo.
Este texto pasó de 22 a 35 páginas y el número de paréntesis —es decir los temas sobre los cuales no se alcanzó ningún acuerdo entre las delegaciones— aumentó de 371 en la versión inicial a cerca de 1.500.
El proyecto de tratado, el primero sobre esta cuestión legalmente vinculante, busca regular a nivel mundial la producción, el consumo y el fin de vida del plástico.
Cada año se vierten 22 millones de toneladas de residuos plásticos en el medio ambiente, contaminando suelos, océanos, dañando la biodiversidad e incluso penetrando en los tejidos humanos.







