Jugo ácido. El Águila pudo brindar con naranja, dio dos sorbos y paladeó el sabor dulce de la victoria, pero acabó tragando amargo. Olimpia le empató dos veces (2-2) y empujó al abismo a los migueleños que prácticamente quedarib al borde de la eliminación en la Copa Centroamericana.
Como ave rapaz el Águila mutiló el pelaje del león que se vio lento y fue desnudado por el buen toque de balón de los anaranjados que, eso sí, desperdiciaron no una, ni dos, sino tres chances para abrir la lata antes de los 25 minutos.
La primera gran ocasión de los migueleños llegó en los botines de Gregori Díaz quien sacó un zapatazo, pero solo alcanzó a quemarle los guantes a Edrick Menjívar bajo los palos.
Luego al 22’, Darwin Cerén se asoció por derecha y mandó un centro que Mauro Caballero recepcionó y al mismo tiempo asistió con el pecho a Gregori, pero rebanó el balón y lo mandó fuera.

La ocasión más clara, sin embargo, llegó al 24’ y se esfumó en los botines de Dixon Rivas que asistido por Caballero entró como «cuchillo en mantequilla» por derecha, pero a la hora de jalar el gatillo no ajustó la mira y disparó torcido. Segundos después también lo intentó Tomás Granitto, pero su remate no superó el mar de piernas catrachas.
El premio al buen fútbol que se gastó la armada de Daniel Messina llegó a la media hora cuando Edwin Rodríguez se equivocó en salida y Caballero sin pizca de egoísmo depositó el balón en los botines de Cerén que mandó un misil colocado al fondo de la red.
El tanto pellizcó el orgullo catracho y sacó del letargo a los albos que apenas necesitaron una jugada para nivelar la pizarra. Al 39’ Marcos Montiel hizo un saque en largo, la pelota cruzó el área y apareció por el segundo palo Jerry Bengtson para decretar el 1-1.

El Águila quiso bajar el telón en ventaja y puso el pie el acelerador en los últimos cinco minutos, pero volvió a perdonar en los botines de Gregori y Caballero.
La segunda parte fue una película de bajo presupuesto. El partido cayó en un bache profundo hasta que Caballero, al 71’, frotó la lámpara, con un taquito hizo el 2-1 y prendió el escenario.

La fiesta, no obstante, duró poco, al 79’ Jorge Bengunché aprovechó un mal rechace en el área, hizo el 2-2, y puso de rodillas al Águila que acabó sobre un mar de lamentos en el césped del Cuscatlán.







