Platense le puso freno al buen momento de Firpo, con un empate sin goles en el estadio usulutecos. Aunque los usulutecos amanecerán el domingo líderes solitarios, pueden también perder este privilegio y quedarse solos con el segundo lugar, dependiendo de lo que haga FAS ante Alianza, en el Cuscatlán.
Con la presencia del cuerpo técnico de la Selección, liderados por Hernán «Bolillo» Gómez, en el sector de tribuna del estadio Sergio Torres; se vivió un partido intenso, con buena dinámica, aunque con pocas ocasiones claras a gol.
El estadio estaba a un 80% de su capacidad, lo que para el plantel demostraba la confianza que la gente tiene en el equipo. En la previa, los jugadores reiteraban que «habia que dar todo y no confiarse» y tenían razón, ya que los gallos se pararon con actitud y, tomando muchas precauciones, le plantearon un juego inteligente a los usulutecos.

Los viroleños le cortaron los espacios a los toros y les permitieron poca profundidad. A pesar de eso, los manudos fueron los que tuvieron las mejores ocasiones para marcar, pero les faltó precisión para definir: Vásquez mandó dos tiros desviados y Landaverde remató al cuerpo del guardameta gallero, William Torres.
Lo lamentable para los usulutecos fue que perdieron a Mauricio Cerritos, a los 32′, por una molestia muscular. Por él ingresó el cubano Arichell Hernández, con el que Marvin Solano, DT taurino, mantuvo el 4-2-3-1.
Mientras que, el entrenador del Platense, Agustín Castillo, mantuvo un 4-4-2, que al defender se convertía en un 5-4-1. La mejor situación de los galleros fue un cabezazo de Jefferson Roque, que quedó en las manos del portero Felipe Amaya.

El partido se fue al descanso y no hubo silbidos, ni abucheos. Tampoco nadie aplaudió y ambos equipos se fueron al camerino, cabizbajos y en silencio.
El segundo tiempo mantuvo la misma tónica que el primero, con un equipo usuluteco sosteniendo más el balón y mostrándose muy ansioso con ella, para encontrar el gol. Por su parte, Platense se animó más al ir al frente y por ello fue más constante, asustando en un par de ocasiones.
Poco a poco la desesperación de Firpo fue creciendo, la afición también presionó y se sentía un nerviosismo, por lo que muchos terminaron viendo el partido de pie.
Las sustituciones afectaron mucho a los manudos, mientras que para los galleros fueron acertados para mantener la idea inicial y contener más a los locales.
A los 74′, hubo un apagón en el estadio y en parte de Usulután, por lo que hubo una pausa de aproximadamente quince minutos.
Luego de la reanudación, Firpo tuvo la más clara, con un remate frente a la meta, que el panameño Joshua Gallardo no le pudo dar potencia (75′).
A los dos equipos les costó volver a agarrar ritmo, pero Platense jugó con la desesperación de los usulutecos, quienes la emprendieron contra los árbitros, quienes se tuvieron que ir escoltados, cuando el partido terminó justamente, igualado a cero.







