Ingenio El Ángel, uno de los complejos agroindustriales más emblemáticos del país, inauguró su cuarto proyecto de generación eléctrica con biomasa, una inversión de $10.3 millones que refuerza su estrategia de sostenibilidad y eficiencia energética. La iniciativa incluyó la instalación del Turbogenerador 9, con capacidad de 15 megavatios (MW), y la repotenciación de la caldera HPB, que ahora puede producir 260 toneladas de vapor por hora, frente a las 235 anteriores.
Con esta expansión, el ingenio prevé generar 183,000 megavatios hora (MWh) de energía renovable durante la zafra 2025-2026 —un aumento de 48,000 MWh respecto a ciclos anteriores—, suficiente para abastecer a más de 100,000 familias. Además, se evitará la emisión de 43,000 toneladas de dióxido de carbono, equivalente a dejar de consumir 16.4 millones de litros de combustibles fósiles y a retirar de circulación miles de vehículos durante un año.

«Este proyecto refleja nuestra capacidad de transformar visión en acción y compromiso en resultados concretos para el país», destacó Juan Wright, presidente de Grupo El Ángel, al subrayar que la empresa lleva más de dos décadas apostando por la autosuficiencia energética.
Por su parte, el gerente de planta, Yasser Chávez, explicó que la modernización del sistema de generación mejora el aprovechamiento del bagazo de caña como combustible. «Reducimos la humedad del bagazo para aumentar su poder calorífico y logramos un salto en eficiencia al operar con presiones de hasta 1,500 PSI y temperaturas de 495 grados», señaló.

La planta cuenta ahora con una capacidad instalada total de 85 MW, de los cuales entre 19 y 20 MW se destinan al consumo interno, mientras que el resto se inyectan a la red nacional. «Durante la época seca, cuando baja la producción hidroeléctrica, nuestra energía compensa la matriz nacional y reduce la dependencia de combustibles fósiles», agregó Chávez.
El nuevo proyecto fue ejecutado en solo 17 meses y se suma a una estrategia que inició en 2011 con la puesta en marcha de la caldera Mitre, seguida en 2015 por la instalación de la HPB, que elevó la molienda de caña de 12,000 a 14,000 toneladas diarias y permitió generar 13 MW para uso interno y 25 MW para el mercado eléctrico. Con estas inversiones, Grupo El Ángel ha destinado ya $127.4 millones a proyectos de energía renovable, multiplicando por más de cuatro su capacidad de generación desde el inicio de la estrategia.
El proyecto Turbogenerador 9 también fortalece la eficiencia industrial. Al optimizar el consumo interno, la empresa puede vender más electricidad a la red, generando ingresos adicionales y aportando estabilidad al sistema eléctrico nacional. «Nuestras próximas mejoras no se enfocan en aumentar la capacidad instalada, sino en optimizar procesos mediante inteligencia artificial y software de control en tiempo real, para consumir menos y vender más», afirmó Chávez.
Además de su aporte energético, la compañía mantiene un firme compromiso ambiental. Ingenio El Ángel reporta una huella de carbono de apenas 0.26 kg de CO₂ equivalente por kilogramo de azúcar, uno de los indicadores más bajos de la región. También ha reducido en 32 % su consumo de agua durante la última década y conserva 480 hectáreas de bosque como reservas ecológicas que protegen la biodiversidad local. Solo en Hacienda La Carrera, propiedad del grupo, se han identificado más de 190 especies de aves.

El gerente general de Grupo El Ángel, Enzo Graniello, destacó que estos proyectos ayudan a estabilizar el suministro eléctrico del país durante la estación seca. «La generación con biomasa compensa la disminución de la hidroelectricidad y sustituye costosas importaciones de combustibles fósiles», explicó.
La zafra azucarera en El Salvador se desarrolla entre noviembre y abril, con una duración óptima de 145 días, aunque en los últimos años el arranque se ha desplazado a diciembre debido a cambios climáticos que afectan la maduración de la caña. El período de mantenimiento se extiende de mayo a octubre, cuando se preparan los equipos para la siguiente campaña.
Con este nuevo paso, Ingenio El Ángel consolida su posición como uno de los principales generadores privados de energía limpia en El Salvador y reafirma que su negocio va más allá de la producción de azúcar. «Cada inversión que hacemos busca un equilibrio entre productividad, sostenibilidad ambiental y bienestar social», resumió Wright.

El proyecto no solo refuerza la matriz energética nacional, sino que también se alinea con los objetivos de desarrollo sostenible al reducir emisiones, aprovechar residuos agrícolas y fomentar el crecimiento económico en la zona norte de San Salvador. Para la compañía, la innovación y la eficiencia seguirán siendo claves para enfrentar los retos del mercado energético y agrícola en el futuro cercano.







