La banca privada salvadoreña dio un paso clave hacia la sostenibilidad. La Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa), junto a sus bancos miembros, y la Fundación Empresarial para la Acción Social (Fundemas) oficializaron una alianza estratégica que marca un nuevo capítulo en el desarrollo de las finanzas sostenibles en el país.
Durante el anuncio, realizado en San Salvador, representantes de las entidades firmantes reafirmaron su compromiso con la transición hacia una economía más inclusiva y resiliente. «Queremos que la sostenibilidad sea un eje transversal de la banca y una oportunidad real para que empresas de todos los tamaños accedan a financiamiento responsable e innovador», destacó la presidenta y directora ejecutiva de Abansa, Luz María de Portillo.
Por su parte, Haydée de Trigueros, directora ejecutiva de Fundemas, subrayó que las finanzas sostenibles son clave para acelerar el desarrollo económico sin comprometer los recursos del futuro. «Esta alianza busca impulsar herramientas que permitan a las empresas ser competitivas y responsables, integrando la sostenibilidad como ventaja estratégica», señaló.
El acuerdo también prepara el escenario para la Jornada de Finanzas Sostenibles, que se celebrará el próximo 22 de octubre como parte de la Semana de la Sostenibilidad y RSE 2025. Bajo el lema «Finanzas sostenibles: Banca, inclusión y sostenibilidad», el evento reunirá a expertos nacionales e internacionales para presentar casos de éxito, paneles de discusión y conferencias que mostrarán cómo el sistema bancario puede ser catalizador de innovación verde y de desarrollo económico.
Esta apuesta llega en un momento de sólida expansión para el sector financiero salvadoreño. De acuerdo con el último informe de Abansa, los depósitos alcanzaron $18,193.8 millones a junio de 2025, lo que representa un incremento de $2,490.2 millones, equivalente a un crecimiento interanual del 15.9 %. El crédito también mostró dinamismo, con un aumento de 6.8 % respecto al año pasado, alcanzando un saldo total de $16,506.4 millones.
Los segmentos productivos que lideraron el crecimiento de préstamos fueron la construcción, con $233 millones adicionales (+25.2 %), el comercio, con $232 millones más (+8.7 %), y otras actividades económicas, que sumaron $133 millones adicionales (+36.3 %). Estos indicadores, según la gremial bancaria, se traducen en más empleos y un mayor dinamismo económico.
Además, el sistema bancario mantiene indicadores sólidos de salud financiera: los activos llegaron a $23,393.9 millones (+9.6 % anual), la morosidad de préstamos se redujo a 1.52 % y la cobertura de reservas subió a 154.9 %, reflejando una gestión prudente del crédito.
Con estas bases, Abansa y Fundemas buscan que la sostenibilidad se convierta en un componente estructural de la oferta financiera.
La alianza y la jornada de octubre marcan un hito para el sistema bancario salvadoreño, que aspira a ser un referente regional en inclusión, innovación y sostenibilidad, contribuyendo al desarrollo económico y a una mejor calidad de vida para la población.







