La legendaria banda de metal sinfónico Épica, envolvió a los salvadoreños bajo sus letras poéticas y profundas en un gran show la noche del sábado en BeSport. De esta forma, los neerlandeses demostraron su estatus dentro de este género del rock con una presentación que no dejó nada al azar.
Desde el primer acorde, los asistentes sabían lo que se avecina, potencia, mucha mística, conjuntos que se mezclaron con la belleza y talento de su vocalista, la querida Simone Simons
Así sonaron clásicos como «Cry for the Moon», que desde su inicio fue una comunión total entre la banda y el público, también sonaron otras canciones como «Beyond the Matrix», «Consign to Oblivion», «Bloodclock», «Morphine Waltz» y Pendulum», además de diversos temas del último material de estudio «Aspiral», en el cual la banda explotó otras formas de presentar el rock sinfónico.

«Buenas noches El Salvador. Vamos a tocar las canciones conocidas y las del nuevo álbum», dijo Simone en una de sus pocas intervenciones.
A medio show también sonó el «Épica, Épica», por parte del público, para el agrado de los neerlandeses.
Por su parte la banda italiana Fleshgod Apocalypse, que por primera vez se presentó en suelo salvadoreño y considerados como pioneros del symphonic death metal, que trata de una fusión de musical clásica y metal pesado, saltaron antes al escenario dando un repaso potente de esta ala del rock.
Fue una gran puesta en escena para romper el hielo a la noche de metal sinfónico.







