El trabajo que se está desarrollando con el proyecto Protección de la Reserva de Biósfera Transfronteriza Trifinio Fraternidad, que El Salvador comparte con Guatemala y Honduras en la zona norponiente del país, el cual recibe financiamiento en concepto de cooperación por parte de la República Federal de Alemania, está dando los resultados esperados, considera el embajador Friedo Sielemann, quien en entrevista con «Diario El Salvador» señaló que la evaluación por parte de su país sobre dicha estrategia trinacional es muy positiva.
«Tenemos el objetivo de la protección del medio ambiente, contra las consecuencias del cambio climático, que es el mismo que tiene El Salvador; tiene el interés de proteger su medio ambiente, para el uso sostenible de estas áreas y conservar la belleza natural. Tenemos intereses comunes y este proyecto los une», afirmó Sielemann.
La cooperación alemana para el proyecto, canalizada a través del banco KfW y la Comisión Trinacional del Plan Trifinio (CTPT, conformada por las vicepresidencias de las repúblicas), es por 11 millones de euros ($12.6 millones), con una contrapartida de los países de 3.34 millones de euros ($3.8 millones), para el periodo 2020-2027, detalló Liliana Monteiro de Sousa, representante del KfW en El Salvador.
Casi 3,000 familias solo en territorio salvadoreño son asistidas para fortalecer sus capacidades en temas como la conservación de suelo y agua, el manejo de especies animales, elaboración y uso de insumos orgánicos para el manejo agronómico de sus cultivos, diseño y manejo de sistemas agroforestales, prevención y control de incendios forestales. Además, se les otorgan herramientas, equipo e insumos para la producción agrícola y pecuaria, con el fin de que generen ingresos económicos y tengan mayor capacidad de enfrentar los efectos del cambio climático.
De Sousa explicó que «se han priorizado áreas naturales protegidas en los tres países, y hay un componente para apoyar su fortalecimiento», agregando que la mayoría de recursos se concentra «en el apoyo directo en el trabajo con las comunidades que nos ayudan como guardianes en el rol de protección y conservación del bosque» con mecanismos de compensación.
A la fecha se han intervenido más de 4,000 hectáreas con agricultura sostenible y 1,100 hectáreas de bosque protegido en toda la zona de biósfera.
Sielemann consideró que con este proyecto «estamos conservando la naturaleza, pero también estamos apoyando a las familias en la región, a la cooperación trinacional y a que existan mecanismos de cooperación entre los países. Es una mezcla de ventajas que vienen además de la protección del medio ambiente».
Tras la evaluación positiva de medio término, la cooperación alemana espera que en el futuro el proyecto se vuelva autosostenible. «Tenemos el proyecto hasta 2027, son dos años más en los cuales podemos asegurarnos de que funciona sin ayuda externa y que las bases están bien colocadas», expresó Sielemann.







