Por ocasionar desórdenes públicos en el Centro Histórico de San Salvador, dos hombres fueron enviados a prisión.
En la audiencia inicial, el Juzgado Quinto de Paz de San Salvador resolvió que el expediente pase a la siguiente etapa del proceso y que Gilberto Rivera Urbina, así como José Vidal Reyes, fueran enviados a un centro penal por desórdenes públicos; al primero, la Fiscalía General de la República también lo acusa de tenencia, portación o conducción ilegal o irresponsable de armas de fuego.
El 15 de noviembre de 2025, agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) recibieron información de que dos hombres estaban en la plaza Gerardo Barrios de San Salvador generando desórdenes, que insultaban y golpeaban a los transeúntes.
Los policías, tras atender la denuncia, confirmaron la presencia de los dos imputados y, a Rivera Urbina, le hallaron dentro de la mochila que portaba una pistola calibre 9 milímetros con dos cargadores y 22 cartuchos.
Cuando los agentes le pidieron la documentación, informó que no portaba la matrícula del arma ni tampoco la licencia de tenencia y portación.
Al finalizar la primera audiencia del proceso penal, el juez resolvió que, con los indicios presentados por el ministerio público, se acreditó la existencia del delito y la probable participación de los dos detenidos en los hechos acusados.







