Tras participar y ser parte de los ganadores de un concurso de dibujo sobre el expresidente Gerardo Barrios en la Escuela Rafael Álvarez Lalinde, en Santa Ana Centro, organizado en 1975, Juan José Fajardo descubrió a sus 13 años, de ese entonces, su vocación por el dibujo y la pintura.
Ahora, con 63 años, ya retirado como docente del Ministerio de Educación, Fajardo sigue inmerso en sus lienzos y pinceles para crear obras basadas en la fe, las tradiciones y la historia salvadoreña, las cuales plasma en cada una de sus creaciones.
De dibujar al expresidente, junto con dos compañeros de clase, formaron una especie de colectivo artístico, encargado de hacer los carteles y los murales escolares, y pasaron a formar parte de los estudiantes del maestro Julio César Romero, de la academia municipal de dibujo y pintura de la época.

En 1980 hicieron la primera exposición colectiva y formaron el grupo Pintores en la Calle, llamado así porque precisamente se tomaban las vías públicas para hacer sus pinturas y dibujos, los cuales vendían a 0.25, 0.50 y un colón para obtener fondos y comprar óleos, pinturas, pinceles, telas y más.
Desde entonces, la pintura ha sido una extensión en su vida y su obra ha sido inspirada por la fe, las tradiciones y la historia de El Salvador, que interpreta y reinterpreta en cada uno de sus cuadros.

«Hay muchos temas, muchas de las pinturas tienen que ver con una reinterpretación de las historias arqueológicas; también hay una mezcla de nuestros valores de fe, por ejemplo, hemos representado a la Señora Santa Ana, su majestuosidad, y en el área del teatro popular, tenemos réplicas religiosas, hemos hecho una combinación del color de nuestra historia y la fe. La fe y la tradición son parte de mi inspiración», sostuvo el artista.
EXPOSICIÓN
Y muestra de esto es su actual exposición «El color en nuestra historia y fe», que se encuentra en el Museo de Ciencia y Anatomía de la Universidad Autónoma de Santa Ana (Unasa), en el centro histórico de la Ciudad Morena.
Esta exposición se conforma por 26 obras creadas en los últimos tres años, unas basadas en tradiciones como los talcigüines de Texistepeque, las palmas y flores y los historiantes, de Panchimalco, la danza del tigre y el venado, de San Juan Nonualco, tradiciones e imágenes religiosas.

«En esta exposición estamos rescatando las manifestaciones de la cultura popular, un tributo a las comunidades, los pueblos, cómo se mira la tradición del barrio. También tenemos la tradición religiosa, las imágenes veneradas, la arquitectura, y eso representa la riqueza del patrimonio cultural, religioso, de cultura inmaterial», explicó.
Fajardo señaló que la pintura seguirá siendo parte de su vida y continuará plasmando la fe, las tradiciones y la historia en cada una de sus obras.







