Con solo 18 años y una maleta llena de sueños, Sophía Cortez emprendió su experiencia académica en la República Popular China en 2022. Aceptada para cursar la Licenciatura en Economía y Comercio Internacional en la Capital University of Economics and Business de Beijing, la joven aspira a aplicar en El Salvador todos los conocimientos adquiridos.
Poseedora del don de la palabra, inteligente y con una especial capacidad de conectar rápidamente con quien la escucha, Cortez cuenta que siempre supo que quería cursar sus estudios universitarios en el extranjero, y fue su madre quien la acercó a los programas de la Agencia de El Salvador para la Cooperación Internacional (ESCO), así que China fue la respuesta a esa inquietud.
Tras presentar la solicitud, recibió la confirmación de la beca en febrero y la aceptación de su actual universidad a finales de junio de 2022, para finalmente viajar en octubre al gigante asiático.

Un proceso que ocurrió cuando persistían las restricciones por la COVID-19, por lo que atravesó dos cuarentenas antes de integrarse a la vida de estudiante. Recuerda que, por la misma causa, no pudo salir de las instalaciones de la universidad hasta diciembre de ese año, cuando China relajó las medidas de prevención.
Recuerda que esa Navidad y Año Nuevo pasó con todos los salvadoreños que estudiaban ahí. «Recuerdo que comimos rico, que cocinamos o compramos algo, pero ya había un ambiente bonito, y así hicimos nuestra fiesta», menciona.

En la actualidad, la oriunda de Santa Tecla, se encuentra en su tercer año de estudios y destaca todas las oportunidades que ha significado estudiar en China. Una experiencia que también le ha enseñado sobre sí misma y su potencial. Además, afirma que su interés es poner todo el bagaje de conocimientos que está adquiriendo al servicio de El Salvador, una vez que se gradúe en 2027.
También hace énfasis en la gran inversión que existe ahora por parte de China en El Salvador, y la consolidación de la alianza bilateral.

«Al ver tanta inversión que hay actualmente de China en El Salvador me doy cuenta de que elegí bien mi carrera, que elegí lo correcto», afirma. En coincidencia, la futura licenciada en Economía y Comercio Internacional se muestra comprometida con representar a El Salvador de la mejor manera dentro del ambiente académico. «Siento la responsabilidad de contar a las personas sobre mi país, de asombrarlas con nuestra cultura, sobre todo porque veo la curiosidad y el respeto con el que quieren indagar sobre nosotros», menciona.
Cortez también destaca la grandeza de la cultura china y su visión actual de apertura hacia el mundo, ya que como alguien que llegó en tiempos de la COVID-19 ha sido testigo de cómo cada vez se vuelve un destino no solo de innovación e inversiones, sino también de turismo, porque está incrementando el interés por conocerla.







