De acuerdo con los datos brindados por la Dirección de Integración, desde marzo pasado, cada sábado, más de 17,000 bachilleres de último año de Educación Media de 625 escuelas públicas participaron en el Proceso Formativo que desarrolla la entidad.
El propósito es reforzar las asignaturas de Matemática, Lenguaje, Ciencias y Ciencias Sociales para completar los requisitos que les permitan ingresar, por medio de una beca, en universidades, escuelas técnicas o cursos vocacionales.
Más que una actividad académica, el Proceso Formativo representa una experiencia integral en la que los jóvenes aprenden, se expresan, se reconocen y por primera vez se ven como parte de un mundo del que antes se sentían fuera. Los jóvenes destacan que, por primera vez en la historia del país, la educación superior en El Salvador ha dejado de ser un privilegio de pocos para convertirse en un derecho de todos.
«Muchos de estos jóvenes tienen proyectado seguir estudiando y algunos, pues sentían la dificultad de que no tenían cómo seguir sus estudios universitarios, pero hoy tienen ese incentivo de becas», afirmó Isabel Aguilar, docente de Ciencias Naturales, del Instituto Nacional Francisco Meléndez (Inframen).
Los docentes, directores y estudiantes de las escuelas públicas coincidieron con lo expresado por el presidente Nayib Bukele, sobre que actualmente los jóvenes, al ser aspirantes a las becas de estudios superiores, han vuelto a tener esperanzas de estudiar una carrera universitaria, técnica o vocacional.
«Me parece una buena oportunidad, ya que muchos no podemos pagar una universidad y es necesario estudiar, seguir avanzando. Me parece muy bien el proceso, porque visitamos universidades, hacemos recorridos y nos presentan todas las carreras y opciones que tiene cada universidad. A mí me gustaría estudiar veterinaria», expresó Camila Canizález, estudiante de segundo año general con diplomado en Inglés y Comunicaciones, del Instituto Nacional Ciudad Obrera, de Apopa.
Hoy, lo que parecía inalcanzable, se ha vuelto un camino real hacia el desarrollo y la transformación del ahora y de las futuras generaciones.
Por su parte, Gabriela Medrano, de segundo año general de ese instituto, y quien desea ir a la universidad para estudiar Licenciatura en Lenguas Modernas, considera de mucho beneficio el Proceso Formativo.
«Sí estoy participando en los procesos formativos. Siento que están superbien, ya que da para que nosotros nos pongamos a hacer cosas que no teníamos pensado hacer y darle ánimos a los demás compañeros para que puedan participar en eso. Siento que ha sido una gran experiencia también y una oportunidad para mejorar nuestras calificaciones con los refuerzos que nos dan», indicó Medrano.
Este proceso no solo les sirve para ser aspirantes a una beca, también fue un refuerzo para la prueba Avanzo, que se llevó a cabo el pasado 4 y 5 de noviembre. «Integración nos ha estado apoyando también los sábados, los jóvenes están viniendo, se les da la oportunidad. Se les está apoyando con becas para el futuro.
Definitivamente que sí es un gran apoyo, y todo lo que sume al refuerzo ayuda para que ellos vengan con más conocimiento, preparados y seguros de lo que vienen a hacer [en la prueba Avanzo]», explicó Jacqueline Ochoa, maestra de Matemáticas del Instituto Nacional Ciudad Obrera, de Apopa.
Una opinión similar manifestó Isabel Aguilar, al mencionar que los estudiantes se mostraron positivos ante la prueba; agregó que hay una diferencia con años anteriores en la actitud de los estudiantes respecto al esfuerzo que han demostrado.
«Este año, a los alumnos los veo entusiasmados en querer participar en la prueba Avanzo para medir sus conocimientos y para proyectarse a un futuro mejor, ya que ellos saben que deben aprobarla para poder cursar una carrera universitaria, y como están aspirando a una beca [con la Dirección de Integración] se ven más motivados», aseveró.







