La Autoridad del Centro Histórico de San Salvador (Aplan) se ha posicionado como un actor clave en la transformación económica del corazón de la capital, al estructurar un ecosistema que permite a inversionistas y emprendedores desarrollar proyectos con mayor certeza jurídica y tiempos de respuesta reducidos. Desde que inició operaciones en 2023, la institución ha acompañado proyectos que en conjunto representan alrededor de $176 millones en inversiones privadas.
De acuerdo con Adriana Larín, directora general de Aplan, el objetivo institucional ha sido claro desde su creación mediante el decreto legislativo 707: impulsar el desarrollo de un área declarada por ley como turística, cultural y de desarrollo. «Nos corresponde planificar, gestionar y controlar lo que sucede en el territorio, pero también generar las condiciones para que la inversión fluya y se traduzca en empleo y actividad económica», explicó.
Uno de los principales instrumentos para lograrlo ha sido la ventanilla única, que centraliza la tramitología y elimina barreras que por años desincentivaron la inversión en el Centro Histórico. Este mecanismo ha facilitado tanto la instalación de nuevos comercios como la reinversión en inmuebles históricos que permanecían subutilizados o con vocación de bodega, ante la falta de seguridad y respaldo jurídico en décadas anteriores.

La mejora en los tiempos de respuesta ha sido determinante. Aunque la normativa establece un plazo de hasta 90 días hábiles para resolver solicitudes, Aplan ha logrado acortar significativamente los procesos. Actualmente, la calificación del lugar y la línea de construcción se emiten en un promedio de 15 días hábiles, mientras que los permisos de construcción se resuelven entre 20 y 25 días, dependiendo de la complejidad de cada proyecto.
Larín destacó que este avance ha sido posible gracias a una revisión profunda de los procedimientos. «Eliminamos cerca del 44 % de pasos que no tenían sustento legal y adoptamos una mentalidad de mejora continua», señaló, al agregar que la institución cuenta con la flexibilidad normativa para ajustar procesos cuando estos generan cuellos de botella.
El ecosistema impulsado por Aplan también integra el desarrollo del talento humano. En coordinación con organizaciones como CESAL y con apoyo de la cooperación internacional, se ejecutan programas de capacitación en gastronomía, barismo, mixología, idiomas y digitalización, alineados a las necesidades del sector turismo. Solo este año, las ferias de empleo realizadas en la zona permitieron activar cerca de 1,000 plazas laborales.
Actualmente, el mayor dinamismo se concentra en los sectores de turismo y cultura, con un crecimiento sostenido de restaurantes, alojamiento, transporte turístico y comercio minorista. A ello se suma el impacto de eventos de gran escala que han convertido al Centro Histórico en una vitrina internacional, generando derrame económico y reforzando la imagen del país como un destino seguro y atractivo para la inversión.







