Fue un largo viaje a Usulután desde San Salvador, pero lleno de mucha alegría. La afición de Firpo hizo caravana para viajar desde el estadio Mágico González al parque central de la ciudad oriental, dónde el equipo llegó pasadas las 2:00 de la mañana del domingo para celebrar la décima primera corona de los toros en la Liga Mayor.

Una noche donde nadie durmió en Usulután, con la fiesta que organizó la alcaldía de esta ciudad, por el título que no se festejaba desde hace más de doce años.
Tocando las bocinas de los autos, pitos y vucuzelas los seguidores taurinos fueron durante todo el viaje. A la orilla de la carretera se encontraron con algunos grupos de aficionados, quienes también se unieron a la celebración.
Acercándose a Usulután, estos grupos fueron más grandes. Hasta llegar a tierras Usulutecos, dónde cerca del hospital nacional San Pedro estaba la «Furia Pampera», esperando al equipo para salir a pie desde este lugar hasta el parque central.

A pesar del cansancio de los jugadores, tras disputar la final que se terminó definiendo en penales, estos se contagiaron de la alegría de los aficionados, para cantar las canciones de la barra, saltar y hasta bailar con ellos.
Las palabras que el plantel fue de agradecimiento, no solo por el apoyo al actual equipo en la final o en todo el torneo, sino también por la fidelidad durante todo este tiempo que pasaron sin levantar una Copa, en la que sufrieron dos descensos y hasta un año en la desaparición.
«Despues de muchos años de sufrimiento, tenemos una alegría en Usulután. Una Copa que esperamos con ansias todos los firpenses», mencionó Carlos Paredes, un aficionado usuluteco, quien aseguró que viajó temprano al estadio, vio todo el partido parado y que celebraba sin parar.
«Tenemos la once y ahora vamos por la doce», terminaron gritando los aficionados, muy emocionados e ilusionados con este grupo, que antes del título, se consolidó como el mejor de la fase regular.







