Su gusto por la tecnología y su constante evolución que marcaba nuevas oportunidades llevó a Mauricio Hernández, un talentoso salvadoreño, a convertirse en la actualidad en vicepresidente de Aplicación de Tecnología en SRS Distribution, una subsidiaria de la gigante estadounidense The Home Depot.
Desde su puesto, desarrolla aplicaciones para la compañía, tanto en lo interno como de cara a los clientes y todas las integraciones con otras compañías que implican el uso constante de nuevas tecnologías. Eso lo lleva a continuar formándose a pesar de los logros.
Hernández tiene a cargo 130 personas en diferentes proyectos y cuatro áreas de la compañía, desde donde se brinda soporte, monitoreo y otras aplicaciones tecnológicas para mantener el desempeño y competitividad en un mercado exigente como el de Estados Unidos.
La clave de su liderazgo es la confianza, cualidad con la que motiva a su personal a continuar formándose y mantener un alto desempeño.
El camino de Hernández inició en El Salvador, donde en plena época de la guerra civil soñaba con salir adelante al ver a su madre soltera trabajar en su pequeña tienda y en su oficio como costurera.
«Yo quería hacer un poco más, pero sabía que probablemente no iba a tener la oportunidad de ir a la universidad sin trabajar duro», comentó en una plática con «Diario El Salvador».

Su objetivo era claro: salir del país para encontrar las oportunidades que internamente se habían cerrado; así y con un cuadro de notas de excelencia en bachillerato, solicitó una beca para estudios en Estados Unidos y lo logró, Mauricio fue seleccionado para una de 11 becas disputadas por 10,000 jóvenes.
«Fui buscando oportunidades y las encontré en la tecnología, así me gané una beca completa para ir a estudiar a Estados Unidos donde estudié computación y negocios. Son cosas que uno no piensa que vayan a pasar, pero si uno está preparado es posible», afirmó.
Esa oportunidad empezó a ensanchar el camino cuando Mauricio regresó al país después de dos años y continuó su carrera en una universidad privada del país, mientras laboraba para una compañía internacional que le ofreció la oportunidad de ir a trabajar a Estados Unidos e Inglaterra como analista programador.
Después de trabajar en cinco compañías diferentes en Estados Unidos, principalmente en empresas tecnológicas, pasó de ingeniero de software, programador, gerente, director, hasta convertirse en la actualidad en vicepresidente de Aplicación de Tecnologías.
Está convencido de que para lograr el éxito en cualquier campo se necesita un poco de todo, incluso suerte. «Tienes que estar preparado, trabajar duro y estar al tanto de las oportunidades que existen, crear una forma de quitarse el miedo y hacer conexiones es importante. Saber inglés es clave para ingresar a un trabajo global, así como enfocarse en la tecnología», añade.
El salvadoreño y padre de tres hijos volvió al país en 2023 desde su última visita en 1999, cuando comenzó a ver «los cambios que existen en seguridad», hasta que decidió regresar una vez al año por vacaciones. Sin embargo, no descarta una vinculación más fuerte con el país en el largo plazo, así como otros salvadoreños que están regresando a su tierra.







