El interés de empresas vinculadas al ecosistema bitcóin por establecer operaciones en El Salvador continúa creciendo. Uno de los ejemplos más recientes es el de Fritz Bachman, socio de MicroSeed, quien durante su primera visita al país aseguró que ve con buenos ojos la posibilidad de trasladar parte de la operación de su compañía para manufacturar tecnología bitcóin desde territorio salvadoreño y exportarla a otros mercados.
MicroSeed desarrolla soluciones físicas para la autocustodia de bitcóin, enfocadas en la protección de frases semilla de forma discreta y resistente. Bachman explicó que la idea nació ante la necesidad de simplificar el resguardo de claves privadas sin depender de papel u objetos voluminosos. «La pregunta era cómo tener tu seed phrase en algo muy pequeño, incluso en una sola pieza, sin llamar la atención», relató.
La solución fue el uso de pequeñas arandelas metálicas o de nylon, en las que se puede grabar toda la frase semilla utilizando un sistema de punzones milimétricos. «Puedes tener toda tu frase en una sola arandela. Es súper pequeña y muy práctica», explicó. Incluso, señaló que el producto puede fabricarse en plástico, lo que permite transportar la información sin levantar sospechas en controles de seguridad o cruces fronterizos. «No se ve, no parece nada. Puede ir en un botón, un collar, una pieza del equipaje», afirmó.
El empresario detalló que MicroSeed ha estado presentando este concepto en distintos espacios para demostrar que la autocustodia puede ser simple y accesible. «No necesitas un objeto grande ni algo llamativo. La idea es que sea pequeño, funcional y seguro», indicó.
La visita de Bachman a El Salvador se dio en el contexto del Max & Stacy Golf Invitational 2026, un evento que combina actividades deportivas con espacios de networking de alto nivel. El torneo se desarrolla en las instalaciones de El Encanto Country Club y reúne a alrededor de 400 inversionistas de alto patrimonio, líderes empresariales y figuras influyentes del ecosistema bitcóin.

Bachman explicó que la decisión de patrocinar y asistir al evento estuvo motivada tanto por el formato del torneo como por el interés de conocer el país. «Nunca habíamos estado en El Salvador. Nos atrajo el espíritu del país, la energía que se siente aquí. Vinimos a verlo con nuestros propios ojos», señaló. Tras los primeros días, su percepción fue positiva. «Ahora que estamos aquí es inevitable preguntarse: ¿podríamos vivir aquí?, ¿podríamos mover la empresa? A mí me encanta. Es un gran lugar», afirmó.
Más allá del atractivo turístico, Bachman destacó factores estructurales que influyen en la evaluación empresarial. «Hemos conocido gente increíble, abogados, empresarios. Las reglas, el presidente, la situación fiscal y todo lo relacionado con los negocios es interesante para una empresa como la nuestra», comentó.

Uno de los puntos clave, según explicó, es el régimen fiscal para la manufactura tecnológica. «En Estados Unidos estamos acostumbrados a impuestos, aranceles y cambios constantes en las reglas de exportación. Producir desde El Salvador, con mano de obra local y exportar desde aquí, puede ser fiscalmente muy favorable», indicó. Aunque aclaró que no se opone al pago de impuestos, sostuvo que «en Estados Unidos es una cosa tras otra», mientras que en El Salvador el marco resulta más claro y predecible.
El contexto en el que se dan estas declaraciones refuerza el posicionamiento del país como un hub emergente para negocios vinculados a bitcóin y finanzas digitales. Durante la jornada inaugural del Invitational, los asistentes participaron en prácticas de golf, torneos de pickleball, ponencias especializadas y un mercado de emprendedores locales que ofrecieron productos y servicios con pagos en bitcóin.







