Cerca de un centenar de personal operativo, entre miembros de la Unidad de Guardavidas, el Equipo Táctico Operativo y el Departamento de Desarrollo de Talento Humano, participaron en el taller de Soporte Vital Básico (SVB), desarrollado con el apoyo del Fondo Solidario para la Salud (Fosalud).
Con este tipo de actividades, la Dirección General de Protección Civil refuerza la preparación de su personal con el objetivo de brindar una atención más eficiente y oportuna a la población salvadoreña, especialmente en contextos de alta afluencia como períodos vacacionales, emergencias o desastres.
Las autoridades explicaron que el taller, de carácter teórico-práctico, proporcionó herramientas esenciales para reconocer de forma oportuna un paro cardíaco y aplicar maniobras de reanimación que pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Entre los temas abordados destacaron la anatomía y fisiología del corazón, técnicas de reanimación cardiopulmonar (RCP) y el uso del Desfibrilador Externo Automático (DEA).
«Este tipo de formación se alinea con estándares internacionales promovidos por la American Heart Association, enfocados en mejorar la respuesta de los primeros intervinientes ante emergencias médicas», comunicó Protección Civil.
Durante la jornada, los participantes practicaron técnicas de RCP de alta calidad, que incluyeron compresiones torácicas con una frecuencia recomendada de entre 100 y 120 por minuto, así como ventilaciones adecuadas. Asimismo, se capacitó en el uso correcto del DEA, un dispositivo clave para revertir paros cardíacos repentinos en espacios públicos o privados.
Otro componente fundamental fue la atención ante obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño (OVACE), donde los asistentes practicaron la maniobra de Heimlich para actuar en casos de asfixia, incluyendo escenarios en adultos, niños y lactantes.
Además, se destacó la importancia de la cadena de supervivencia, que contempla el reconocimiento temprano de la emergencia, la activación inmediata de los sistemas de respuesta, la aplicación de RCP, la desfibrilación temprana y el acceso al soporte médico avanzado.
La metodología del taller combinó un 60 % de práctica con un 40 % de contenido teórico, utilizando maniquíes especializados para simular situaciones reales, lo que permitió fortalecer las habilidades del personal en condiciones similares a las que enfrentan en el terreno.
«Estas acciones tienen un impacto directo en la seguridad de la población, particularmente durante vacaciones, cuando aumenta la presencia de turistas en playas, carreteras y centros recreativos, elevando también el riesgo de emergencias», detalló la institución.
Mediante este tipo de capacitaciones, el personal de Protección Civil está mejor preparado para responder de manera rápida y efectiva, salvaguardando la vida de salvadoreños y visitantes.







