Sonsonate se sumerge en un ambiente de profundo recogimiento y fervor religioso cada Viernes Santo, cuando miles de feligreses se congregan frente a la Catedral para presenciar uno de los momentos más esperados de la Semana Santa: la salida del Cristo yacente.
El Santo Entierro inició con un minuto de silencio sepulcral frente a la catedral, un instante cargado de solemnidad que marcó el inicio de esta significativa manifestación de fe.
A las cinco de la tarde, en medio de ese ambiente de respeto, el anda con la imagen del Cristo yacente comenzó su recorrido, dando paso a uno de los momentos más conmovedores de la jornada.

Desde tempranas horas, las calles del centro histórico comienzan a llenarse de devotos y visitantes que buscan un espacio para acompañar esta procesión, considerada una de las más representativas del país. El anda recorre más de siete kilómetros, atravesando distintos puntos de la ciudad en un trayecto que se extiende por más de 15 horas. Entrará mañana a la 7: 00 am.
El anda, que supera las dos toneladas de peso, es cargada por grupos organizados que se preparan durante meses para participar en este acto de fe. Más de mil cargadores se turnan para llevar sobre sus hombros la imponente estructura, que destaca por su urna tallada en madera, cadenas de plata y ángeles de bronce, elementos que la convierten en una de las más emblemáticas del país.

La procesión incluye 14 estaciones que representan el camino del Cristo yacente, acompañadas por bandas musicales, sahumadores y devotos con vestimentas tradicionales, fortaleciendo el sentido religioso y cultural del evento.
Las calles de Sonsonate se transforman en un lienzo de color con la elaboración de alfombras artesanales, cuidadosamente diseñadas por familias y comunidades, que adornan el paso del cortejo procesional. Estas expresiones, cargadas de simbolismo religioso, también se convierten en un atractivo para muchos turistas nacionales y extranjeros que visitan el lugar.
El parque Rafael Campos lució completamente abarrotado, mientras los sonidos de la música sacra, emitidos a través de parlantes, envuelven el ambiente y acompañan el paso solemne del Cristo yacente.
El Santo Entierro en Sonsonate no solo es una manifestación de fe, sino también una tradición que fortalece la identidad cultural de la ciudad y continúa atrayendo a miles de visitantes que buscan vivir la intensidad espiritual de la Semana Santa salvadoreña.







