Después de un tiempo prolongado lejos de las hazañas, la montañista cuscatleca, Alfa Karina Arrué vuelve a poner su nombre en la cumbre y con ella el de El Salvador: conquistó ayer el Monte McKinly (Denali), la montaña más alta de Norteamérica.
El Monte McKinly, conocido popularmente como Denali, tiene una altura de 6,195 metros sobre el nivel del mar y se encuentra situado en la cordillera de Alaska, Estados Unidos y es uno de los lugares más difíciles de escalar debido a las bajas temperaturas, ya que está cercano al Círculo Polar Ártico.
«Grande nuestra compatriota. Grande la mujer salvadoreña. Grande nuestro país. Alfa Karina es perseverancia, temple, humildad, sueños, fuerza y mujer guerrera», destacó Mayela Bou, quien informó de la hazaña.
«Felicidades y que vengan más retos donde todos sus seguidores, amigos y familia estaremos siempre apoyando. Ha sido un verdadero honor poder seguir su expedición minuto a minuto y emocionarme hasta las lágrimas. Les seguiré manteniendo informados de su descenso al campamento base», agregó tras confirmar que hizo cumbre.
Hace tres años, precisamente el 11 de mayo de 2022, Alfa Karina ya había hecho brillar su nombre al firmar la histórica hazaña de ser la primera persona salvadoreña en hacer cumbre en el Monte Everest, la montaña más alta de la superficie de la Tierra con casi 9,000 metros de altura sobre el nivel del mar.
EL ASCENSO
El camino al ascenso de Alfa Karina no fue fácil. Se enfrentó a un clima desafiante con vientos, tormentas y desniveles de mucha exigencia y, sobre todo, mucho hielo, según lo hizo saber a lo largo del recorrido.
La laureada montañista se instaló la base de partida a 2,200 metros, pasó luego al campamento uno y desde allí hizo cinco estaciones hasta lograr el objetivo, toda vez que el clima lo permitió.
«Ya en camp 3, el clima está precioso. Cero nieve, poco viento, clima -15 C° bajo cero. Es difícil encontrar a alguien que haga este tipo de retos. Después de la gran subida cargando 100 libras hay que venir a preparar el campamento. Toma alrededor de 3 a 5 horas palear la nieve, compactar, revisar que no haya grietas, hacer el agua, hacer la comida, levantar las tiendas, etc. Y así cada día, se descansa muy poco y se sufre mucho», reportó vía su dispositivo Garmin controlado vía GPS, en ruta a la conquista.
«En mi caso seré la primera salvadoreña en la cumbre de Denali, para los montañistas esta se enmarca entre las más respetadas y de muchísima más dificultad, por lo cual, los Rangers de Denali solo otorgan estos permisos especiales a montañistas con alta experiencia en el mundo», dijo Arrué, previo a abordar la nueva expedición el 4 de junio pasado.







