La sostenibilidad se impone como una necesidad en el mundo actual, que urge a las industrias y a los países a buscar una gestión de recursos que permita solventar las necesidades sin poner en riesgo el futuro, en lo que se refiere al desarrollo social y económico y al cuidado del medioambiente.

Comprometidos con esto, el CEO de Productos Alimenticios DIANA, Armando Mendiola, compartió la experiencia de la empresa de cara a incorporar prácticas sustentables en sus sistemas de producción durante su participación en el foro «Megatendencias en sostenibilidad: retos y perspectivas para el país y la región».

Se trata de un espacio generado por la Fundación Empresarial para la Acción Social (Fundemás), en el que también participaron el jefe de Estrategia, Conocimiento e Impacto de BID Lab, Yuri Soares, y el director para El Salvador del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Luis Rodríguez.

Mendiola señaló que, en respuesta al entorno actual, DIANA hace un redireccionamiento de su estrategia comercial y productiva, que implica la transformación de su cadena de valor y del modelo operativo con la introducción de tecnología.

Armando Mendiola, CEO de DIANA, participó en un foro sobre los retos de la sostenibilidad, de Fundemas.

Destacó que la idea es ampliar lo que se considera la cadena de valor más allá de la recepción, el procesamiento de la materia prima y la entrega del producto terminado e incorporar en ella a proveedores y clientes, para trabajar de manera conjunta en aras del beneficio de todos los participantes del proceso de elaboración de los productos.

Como ejemplos señaló la reciente inversión de la empresa en un equipo que permite una cocción del maíz con la mitad del agua que se necesitaba en el pasado y el inicio de las mediciones para reducir la generación de CO2 en sus operaciones.

Con la visión integral de sostenibilidad y en alianza con el Gobierno de El Salvador (Secretaría de Comercio e Innovación, Ministerio de Economía, Ministerio de Turismo y la Comisión Nacional de la Micro y Pequeña Empresa), DIANA impulsa un programa de fortalecimiento de puntos de venta en la zona de Surf City, de manera que estos pequeños negocios, que son el motor de la economía, cuenten con más herramientas que les permitan crecer y ser más resilientes.

DIANA reconoce a proveedores y clientes como parte fundamental de su cadena de valor y busca la manera de apoyarlos.

«Estamos buscando hacer esas convergencias a través de los diferentes actores de negocios, para lograr un ganar – ganar que tanto estamos buscando», aseveró Mendiola.

Por otra parte, Mendiola consideró que la comunicación entre todos los actores es fundamental para encontrar convergencias que solucionen planteamientos actuales, como la necesidad de incrementar la productividad, desarrollar capital humano y operar con flexibilidad ante fenómenos como la pandemia de la COVID-19.

«Tenemos que ampliar la comunicación con todos los actores del ecosistema, Gobierno, organizaciones no gubernamentales, clientes, proveedores», sostuvo.

Lee tambiénEl FMI reitera crecimiento de 9 % en la economía de El Salvador