Cervecería Salvadoreña, orgullosa representante de las emblemáticas marcas Suprema y Regia, continúa con paso firme la construcción de su nueva planta de producción en Ciudad Arce, La Libertad. Un proyecto emblemático que no solo marca un hito estratégico en la historia de la compañía, sino que representa una apuesta decidida por el futuro del sector cervecero nacional. Su finalización está prevista para el cuarto trimestre de 2025.
La planta se construye sobre una extensión de 20 manzanas, con más de 100,000 metros cuadrados de infraestructura diseñada bajo los más altos estándares internacionales en eficiencia operativa, automatización, seguridad industrial y sostenibilidad ambiental.

Con una inversión superior a los 60 millones de dólares, esta iniciativa consolida el compromiso de Cervecería Salvadoreña con la modernización industrial, la competitividad del sector productivo y el desarrollo económico del país. En su fase de ejecución, se proyecta la generación de más de 300 empleos directos y alrededor de 1,500 empleos indirectos, con un impacto positivo y transversal en comunidades, proveedores, contratistas y aliados estratégicos.
Esta planta también marca un paso firme hacia una operación industrial más independiente y competitiva, fortaleciendo la capacidad de producción nacional.

Uno de los pilares de este proyecto es su visión de sostenibilidad y eficiencia energética. La planta integrará tecnología de punta para el tratamiento y reutilización de aguas, reducción de emisiones, ahorro energético y gestión responsable de residuos.
«La construcción de esta planta refleja nuestra visión de largo plazo y la confianza que depositamos en El Salvador como un país con potencial para liderar el crecimiento industrial en la región. Apostamos por su capacidad transformadora y por el talento de su gente», destacó Eduardo Rodríguez, gerente general de Cervecería Salvadoreña.

Este proyecto además de convertirse en un referente industrial, es una declaración explícita de confianza empresarial en El Salvador. En un contexto donde el país muestra señales claras de estabilidad, avances en seguridad pública y una política más favorable hacia la inversión privada, Cervecería Salvadoreña reafirma su compromiso con el crecimiento nacional, posicionándose como una de las empresas líderes que impulsa la reactivación productiva del país con acciones concretas.

Para Cervecería Salvadoreña, la nueva planta no es solo una operación de clase mundial, sino un símbolo tangible de lo que se puede alcanzar cuando convergen visión estratégica, compromiso empresarial y confianza en el potencial de El Salvador.
Impulsada por el legado de más de seis décadas de sus marcas emblema, Suprema y Regia, la compañía reafirma su liderazgo, su vocación transformadora y su propósito de seguir construyendo, desde la industria, un país más próspero y competitivo.
El proyecto cuenta con el acompañamiento de las autoridades locales y se enmarca dentro de una estrategia nacional de atracción de inversiones.






